ANTONIO PINACHO / REDONDELA
La carretera principal de acceso al barrio de A Nogueira, en la parroquia redondelana de O Viso, lleva tres meses con un carril cortado por riesgo de derrumbe de un muro de contención de unos tres metros de altura formado por grandes bloques de piedra. Se trata de un tramo de unos doscientos metros en los que a finales del verano se realizaron unas obras de saneamiento. Los vecinos de la zona aseguran que, desde que concluyeron los trabajos, los hundimientos, baches y socavones son constantes.
"Llevamos tres meses reclamando una solución ante el Concello por el peligro que supone para los conductores y peatones, pero nos dicen que no hay dinero y no pueden actuar", explica la presidenta de la asociación de vecinos de A Nogueira, Margarita Acevedo. "Sin embargo, mientras no hay fondos para reparar un pequeño tramo de carretera que afecta a la seguridad vial, en el centro urbano no paran de humanizar calles e incluso ahora van a destinar todos los fondos del nuevo Plan E a una piscina con spa en Chapela", critica Acevedo.
Las lluvias de las últimas semanas han empeorado la situación del vial, donde la ausencia de una red de pluviales ha ocasionado la aparición de algún socavón. Además, en otro punto de la carretera se produjo un pequeño desprendimiento, aunque si no se repara, se podría ampliar con los temporales del invierno. "Por esta carretera circula a diario el autobús escolar y tenemos miedo a que pueda ocurrir una desgracia que después tengamos que lamentar", puntualiza la responsable del colectivo vecinal.
Los residentes en la zona también denuncian la "chapuza" realizada por la empresa que ejecutó la canalización, puesto que en varios tramos ni siquiera se molestó en concluir el asfaltado de las zanjas, que se encuentran cubiertas con cemento o una simple capa de zahorra. "Incluso en algún punto dejaron las vallas colocadas como si fuesen a volver otro día, y pasaron tres meses y siguen igual", concluye.