N. PILLADO / NIGRÁN
"Moi bonita pero pouco práctica" es la definición más repetida de la humanización de A Ramallosa por parte de numerosos vecinos, comerciantes e incluso los grupos de la oposición. La reducción de plazas de aparcamiento en superficie que han supuesto las obras además de las limitaciones a la entrada de vehículos pesados desatan las quejas de residentes y propietarios de negocios, que exigen al gobierno local una solución para facilitar la actividad en el centro urbano.
El presidente de la Asociación de Veciños "A Unión" de San Pedro da Ramallosa, José Álvarez Valverde, anunció que el colectivo solicitará hoy mismo una cita al alcalde, Efrén Juanes, para abordar el asunto debido a las numerosas protestas que han recibido. "Obrígannos a pagar parking porque non hai sitio. Algúns camións de gran tamaño non poden xirar nos cruces, especialmente no que une as rúas Romana Baixa e Damas Apostólicas, por falta de espacio e vense obrigados a subir á acera", explica el representante vecinal, quien destaca la prohibición del paso a vehículos de más de 8.000 kilos como uno de los mayores problemas para negocios como los supermercados.
Obra "ilegal" según UCN
La disminución de la intensidad de la luz del alumbrado público también resulta un inconveniente para los vecinos, al igual que las dificultades para acceder a algunos garajes que denuncia el portavoz de UCN, Antonio Fernández, quien lamenta también la disminución de las zonas de carga y descarga y la ausencia de señalización horizontal para los pasos de peatones. "Sólo existen señales verticales y los conductores no siempre las detectan", asegura el independiente.
Por su parte, el portavoz del PP, Alberto Valverde, cree que el problema tiene ya difícil solución, dado que las obras están terminadas. Denuncia así que no se hayan valorado las necesidades del entorno antes de poner en marcha los trabajos. "Para el gobierno, lo único importante era inaugurarlo cuanto antes", recalca el popular, quien asegura que los socialistas recuperaron un proyecto de la época de Alfredo Rodríguez y lo plasmaron.
Su ejecución ha dado lugar a una "obra ilegal", según asegura Antonio Fernández, quien insiste en los reparos que el interventor municipal ha realizado a la entrega de los trabajos debido a que algunas calles no se ajustan a las normas subsidiarias que rigen el urbanismo en Nigrán.