G.P. / PONTEAREAS
La organización no gubernamental Aldeas Infantiles pondrá en marcha y gestionará en Ponteareas un centro de día para menores procedentes de familias en riesgo de exclusión social, con capacidad inicial para una decena de niños.
El centro, según informaron fuentes de la organización sin ánimo de lucro, fue autorizado por la Xunta que ha concertado con la entidad la acogida inicial de diez niños el próximo año. La Secretaría Xeral de Familia confía plenamente en el trabajo realizado por esta organización, que también posee otros centros en Vigo y Redondela.
Además contará con apoyo del Concello de Ponteareas, cuyo teniente de alcalde y concejal de Asuntos Sociales, Juan Carlos González Carrera, ya mantuvo varias reuniones con los responsables de las nuevas instalaciones para buscar el local más adecuado en el que poner en marcha el proyecto y finalmente se ubicará en una zona próxima a la biblioteca y Plaza de Abastos.
La presidenta de Aldeas Infantiles SOS en Galicia, Rosa Freire, explicó ayer el nuevo centro de día tendrá una superficie de 250 metros cuadrados y estará en un local en régimen de alquiler. Las previsiones de apertura son para la próxima primavera.
Este centro está destinado a la acogida de niños exclusivamente en horario diurno. El perfil de los usuarios serían menores procedentes de familias locales sin recursos o desarraigadas, y no se contemplaría la permanencia de los niños para dormir.
El proyecto se incorpora a la red de centros que la organización ya posee en la provincia de Pontevedra, y donde la aldea ubicada en Redondela, que atiende a 57 niños, es uno de los principales exponentes.
Los estudios realizados por la Xunta demandan para Ponteareas un centro de este tipo debido a la localización de menores procedentes de familias si recursos o en riesgo de exclusión social, a los que es necesario atender durante el día, y que no pueden trasladados fuera del entorno.
Sesenta años
Aldeas Infantiles SOS celebró este año sus 60 años de ayuda a los niños en situación de desamparo en todo el mundo. La idea que sigue moviendo el proyecto, según Rosa Freire, es cumplir el objetivo es ofrecer a los niños que les son confiados "un entorno familiar, un hogar estable y una formación sólida para darles un futuro prometedor y seguro", destaca.