N.PILLADO / NIGRÁN
El centro urbano de A Ramallosa luce por fin su cambio de imagen después de seis meses de incómodas obras para vecinos y visitantes. Todos ellos podrán disfrutar ahora de amplias aceras y mobiliario urbano, así como de una reordenación del tráfico para primar la vida en la calle al terminar la ejecución del proyecto que comenzó en verano y supuso una inversión de 1.663.695 euros.
La partida empleada en esta iniciativa, encaminada a terminar con el caos circulatorio del núcleo más transitado del municipio nigranense por su carácter comercial y de ocio, abarcó la mitad del total de la inversión del Plan E para generar puestos de trabajo y realizar obras necesarias para la zona. De hecho, el desarrollo de los trabajos ha supuesto la contratación de 25 personas a lo largo del medio año que duraron.
El alcalde, Efrén Juanes, y el concejal de Urbanismo, Juan González, comprobaron esta semana el resultado de las obras durante un paseo por las calles renovadas, cuya mejora ha supuesto el enterramiento de los cables del suministro eléctrico y telefónico, así como la sustitución de la red de saneamiento que, a su vez, ha sido separada de la canalización de aguas pluviales con el fin de evitar los anegamientos de las calles en caso de fuertes lluvias, según explicaron.
Para el regidor, la humanización de A Ramallosa es "a obra máis importante da adminisración municipal nos últimos 30 anos. Hai un antes e un despois deste proxecto, que serve de modelo a seguir noutros núcleos, xa que se creou un espacio de convivencia entre os peóns e os vehículos e convertiuse unha zona degradada na mellor humanizada de todo Nigrán e mesmo de todo o Val Miñor". Juanes y González destacan asimismo la creación de puestos de trabajo que supone la humanización "non só no momento de desenvolver os traballos, senon tamén agora e no futuro, xa que se potencia o comercio e o ocio".