ANTONIO PINACHO / REDONDELA
Los vecinos de las parroquias de Cedeira y Negros residentes en el entorno de la carretera N-555, que une Redondela con Peinador, exigen al gobierno local que gestione con el Ministerio de Fomento mejoras de la seguridad vial en esta zona, con la construcción de aceras y un paso elevado para peatones en la rotonda de salida de Redondela, junto al convento de Vilavella.
Los residentes en este vial justifican su demandas por el riesgo de atropello de los numerosos peatones que cada día transitan por la zona.
En su opinión, la más necesaria es la construcción de aceras, puesto que la carretera en muchos tramos es muy estrecha. Incluso en varios puntos apenas pueden cruzarse dos camiones y muchas casas tienen sus puertas pegadas a la carretera, por lo que los residentes se juegan la vida cada vez que acceden o salen de sus viviendas.
Otra de las demandas de los ciudadanos es la colocación de un paso elevado en las inmediaciones de la rotonda de Vilavella, al inicio de la carretera, para facilitar el paso de los peatones.
Por otra parte, se solicita una reubicación de los contenedores en las márgenes del vial para evitar las molestias de los transeúntes. En este sentido el Concello recolocó recientemente dos del barrio da Rabadeira, aunque los vecinos destacan que existen otros que pueden mejorar su situación.