N. P. / VAL MIÑOR
La Lotería de Navidad no repartió suerte ayer en la comarca miñorana, pero aún no está todo perdido. Los amantes del roscón de Reyes, que no falta en muchas de las cenas familiares de los tres municipios miñoranos incluso en Nochebuena y Nochevieja, también pueden optar a un pellizco, aunque más modesto. Una empresa de panadería y pastelería con despachos en Nigrán y Gondomar repartirá 1.000 euros en premios desde mañana jueves hasta el próximo día 6 de enero. La suerte está echada.
Los interesados en jugar pueden adquirir sus roscones en la panadería O Bastón de la parroquia nigranense de Vilariño o en la cafetería degustación Tu pana Tu café, en el centro urbano de Gondomar. Además de las típicas sorpresas que cada año aparecen en el interior de la masa, algunos de los roscones que Alberto Gándara elaborará para estas fiestas incluirán fotocopias de billetes de 100, 50 y 20 euros con el sello de sus establecimientos. Los agraciados podrán canjearlos por los billetes de curso legal en cualquiera de los dos despachos.
La idea surgió en las últimas semanas, según explica Gándara, que buscaba algo original para dinamizar la actividad de su negocio y estimular el consumo. La crisis también se ha notado en el sector de la panadería y pastelería. Este empresario asegura que en el último año, sus ventas han caído entre el 10 y el 15 por ciento, "especialmente en productos de bollería y pastelería". Y es que el pan sigue siendo imprescindible en los hogares pese a reducirse sus ingresos.
Dulces de récord
No es la primera vez que este pastelero pone en marcha una original iniciativa con el objetivo de promover la degustación de sus productos. Cada año realiza la tradicional tarta de Sarmiento que tanto éxito encuentra entre el público durante la baionesa Festa da Arribada. Cuando el Concello de Baiona organizó la Festa do Boleardo junto con la celebración dedicada a los turistas, Gándara elaboró un roscón que pesaba nada menos que 75 kilos y medía tres metros de largo por 2,80 de ancho. Tuvo que realizarlo de forma oval para poder meterlo en su enorme horno, que ofrece una superficie de cocción de 18 metros cuadrados.
En su interior se han cocido también impresionantes empanadas para la peregrinación de la parranda de San Roque cada 16 de agosto. Los parrandeiros que caminan desde Vilariño hasta la iglesia de Morgadáns degustaron un total de 550 raciones de la última.