REDACCIÓN - BAIONA
Un vecino de Baiona permaneció ayer inmovilizado durante más de doce horas en su piso tras sufrir una caída de madrugada. Efectivos del Grumir Val Miñor lograron rescatarlo en torno a las siete de la tarde tras encaramarse a una de sus ventanas, ubicada en una primera planta.
Los hechos ocurrieron en la céntrica calle Marqués de Quintanar, en el número 29, frente a la ferretería Amorín. Familiares de F.R.C., de entre 60 y 70 años, alertaron al único agente de la Policía Local que se encontraba de servicio en torno a las 18.45 horas. Llevaban horas llamando a casa de este vecino, pero no contestaba. El efectivo policial también intentó abrir la puerta y oyó los gritos del hombre. De este modo, solicitó la intervención del Grumir, que acudió con su vehículo y desplegó la escalera para entrar por la ventana.
Golpe
Los agentes descubrieron al hombre tirado en la cocina sin posibilidad de levantarse. Al parecer, esta persona presenta movilidad reducida debido a problemas de salud y, además, se había golpeado un hombro como consecuencia de la caída.
El rescatado aseguró que llevaba desde las cuatro de la madrugada en el suelo y los rescatadores avisaron al 061, que enseguida envió una ambulancia que lo trasladó a la clínica Povisa.