ANTONIO PINACHO - REDONDELA
La Feira do Troco de Redondela volvió a demostrar ayer que existe una alternativa de consumo al margen de la lógica mercantilista de la sociedad actual.
Numerosos redondelanos respondieron a la cita organizada por la Asociación de Consumo Responsábel Loaira, una oportunidad para desprenderse de objetos que resultan inútiles para unos, y que para otros pueden resultar interesantes. Así, en las mesas podía encontrarse desde juguetes de madera, puzzles, juegos de mesa y libros variados, a objetos de decoración de casa, ropa o complementos.
"Traje un lote de libros infantiles y los cambié por un mechero Zippo de colección, una caja de madera, una cinta de Joan Manuel Serrat y unos pendientes para mi madre", decía Delio, un niño de 10 años que acudió con su madre Ana Domínguez. "Es una buena iniciativa porque puedes encontrar cosas interesantes, y al mismo tiempo es educativo para los niños, porque aprenden a compartir, a reutilizar y a valorar las cosas no por el dinero", explica Ana.
Otra participante, Isabel Viñas, aportó un bolso que no usaba. "Parece que a alguien le gustó mucho, porque se lo llevaron enseguida", decía mientras buscaba algo para intercambiar. "La gente todavía no está muy concienciada para el intercambio, pero poco a poco se van consolidando este tipo de ferias, y con el tiempo se consolidarán", indica.
El pequeño Álvaro, de 5 años, que acudió con su tía Sofía Alonso, aportó dos libros y a cambio se llevó otro libro y un coche de juguete. "Espero que pronto haya otra para traer más cosas", comentó satisfecho de sus adquisiciones.