G.P. / MOS
Empresarios de la zona de O Rebullón pidieron en las últimas horas una mejora en el servicio de recogida de residuos y mantuvieron una reunión informativa, promovida por la propia Concejalía de Medio Ambiente de Mos, con el apoyo y colaboración de la Asociación de Empresarios de Mos (Aemos).
En el acto, que tuvo lugar el miércoles en el Centro de Desenvolvemento Local, además de las propias empresas, estuvieron presentes la concejala de Medio Ambiente, Ana María Rodríguez Cabaleiro, junto con la técnica de Calidad Ambiental de la Xunta de Galicia, María Iglesias, y Francisco Domínguez, gerente de la Aemos. Precisamente Domínguez trasladó el estado de la situación actual, compartida por todos los empresarios, de que se trata "de un problema grave que requiere una intervención urgente", dijo.
Hace ahora más de seis meses, el Concello y las empresas adoptaron conjuntamente la decisión de retirar todos los contenedores ubicados en las calles, "debido a que la gente tiraba las cosas donde no debía, saturando los colectores y trayendo incluso residuos industriales", explicó Rodríguez Cabaleiro en la propia reunión. Además, a esto se le añade el problema de que vecinos de otros municipios arrastran su basura a Mos. Por todo ello, desde la Aemos, con un posicionamiento respetuoso con el ayuntamiento, se le solicitó "una mayor inspección por las autoridades competentes para que no se llegue a estos extremos".
Para contrarrestar la retirada de todos los contenedores en el entorno de la zona industrial de O Rebullón debido a los múltiples vertidos incontrolados, el Concello propuso entregar a cada una de las empresas un contenedor, aunque a día de hoy no todas lo han recibido, según manifestaron algunos empresarios. De esta manera, periódicamente un camión realizaría una ruta con un total de cinco puntos de recogida. Otro problema estaría en que esos puntos son insuficientes, "pues para unos nos supone desplazarnos más de 300 metros en desnivel", comentó una de las asistentes a la reunión, y cuando el horario establecido para dicha recogida no se respeta, "acumulándose basura de más de tres días delante de las empresas", aseguraba otro de los afectados.
En general, los empresarios denuncian un servicio deficitario en la gestión de residuos sólidos urbanos en una zona donde la normativa establece que el Concello está obligado a recoger un máximo de 200 litros de residuos por empresa de manera diaria.