E.G. / A GUARDA
El frío no frenó el entusiasmo del público infantil ni de las personas mayores que ayer tarde estrenaron la "nueva Alameda" de A Guarda, uno de los espacios más emblemáticos de la villa que se ha remodelado de forma integral, respetando la arboleda, con una inversión de 608.143 euros del Fondo Estatal de Inversión Local, que supuso la creación de 77 puestos de trabajo.
"Nos gusta. Está mejor decorada", opinaron los jóvenes de cuarto de ESO Max Lomba, Alejandro Martínez y Miguel Lima. "Ahora es un sitio para estar, pero nosotros le pondríamos más césped" comentó el grupo formado por Alaia Álvarez, Carmen Bouzada y Miguel Guisantes, que pide un lugar para el "botellón". "Le hacía mucha falta este cambio, pues estaba muy deteriorada y tenía algunos árboles secos", comentaron José María Vasconcellos y Ramón Álvarez. Hubo una crítica, la de Carmen, que prefería "la Alameda de toda la vida".
Lo cierto es que, como se precisó en la presentación "es la Alameda del siglo XXI", con incorporación de pizarra, un estanque con chorros y alcorques que rodean los árboles y sirven también de asientos y moderno alumbrado. La apertura de este espacio contó con la asistencia del delegado del Gobierno, Antón Louro y del subdelegado, Delfín Fernández, que acompañaron al alcalde José Manuel Domínguez Freitas en un recorrido inicial por la obra que comenzó en el pasado mes de agosto y dio empleo a 28 personas.
En su discurso, Louro avanzó que A Guarda percibirá 1,12 millones de euros con cargo al nuevo Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, a ejecutar en el 2010, para dedicar a proyectos de nueva planificación y para financiar gastos corrientes derivados de la prestación de servicios sociales. Puso en valor la inversión cercana a los dos millones de euros que el Fondo Estatal empleó en este año 2009, con ocho actuaciones que crearon 77 puestos de trabajo. Del total del importe, el Ministerio ha transferido 1.283.010 euros al Concello guardés, correspondiente al 70 por ciento del total.
Domínguez Freitas alabó el trabajo del arquitecto Javier Caamaño, de la empresa Hidromiño e incidió que la ciudadanía es quien debe opinar. "Los vecinos reclamaban que se actuase porque la Alameda, por su mal estado, no permitía el disfrute", dijo, reconociendo que "la remodelación supone un reto", con la finalidad de que sea un lugar de encuentro. La música de Tino Baz, Toñi Santos y Laura González, amenizaron el acto.