ANTONIO PINACHO - REDONDELA
La Comunidad de Montes de Chapela celebra los quince años de funcionamiento del Centro de Atención a Minusválidos Psíquicos (CAMP), una actuación que ponen como ejemplo de la labor social que cumple el colectivo de comuneros con la parroquia. La construcción de estas instalaciones, inauguradas en noviembre de 1994 por la ministra de Asuntos Sociales del aquel momento, Cristina Alberdi, fue posible gracias a la cesión de 10.000 metros cuadrados de terreno de monte comunal en la parte alta del barrio de Parada.
El presidente del colectivo de los comuneros de Chapela, Francisco Puch, destaca que en los últimos años han cedido más de 50.000 metros cuadrados para distintas actuaciones que benefician a todos los vecinos.
"Gracias a ello en la parroquia disponemos de dos campos de fútbol en los que cientos de jóvenes practican deporte, y también hemos creado áreas de recreo y merenderos para el disfrute de todos, miradores, rutas de senderismo, fuentes públicas y otras actuaciones para uso de los vecinos y público en general", explica.
Una de las áreas de recreo que se deben a los comuneros de Chapela es la de Coutada da Facha, que sufrió destrozos por parte de vándalos poco después de su inauguración en 2007. La propia Comunidad tuvo que asumir el gasto de la reposición del mobiliario.
El patrimonio que custodian los comuneros extiende sus beneficios más allá de la mera producción. Puch resalta que los montes albergan distintas actividades productivas, como la forestal, ganadera, micológica y, lógicamente, la maderera, "pero también son un soporte de recursos naturales con importantes beneficios ambientales y paisajísticos por su capacidad de absorción del dióxido de carbono (CO2) y gases de efecto invernadero", puntualiza.
La Comunidad de Montes de Chapela ejecutó en los últimos meses una mejora y ampliación de cinco kilómetros de pistas forestales en distintas zonas de la parroquia. Estos caminos se diseñaron en forma de anillos, con las pistas entrelazadas, con el objetivo de favorecer la movilidad y rapidez de los equipos de extinción de incendio en caso de que se produzca un fuego.
El presidente de los comuneros también destaca los trabajos de mantenimiento realizados en diez hectáreas de monte consistentes en la limpieza, desbroce, poda y trituración de la materia vegetal.
Esta actuación tiene como objetivo mejorar en un futuro la calidad de la madera en el mercado, prevenir los incendios forestales, mantener la sostenibilidad del monte y mejorar la calidad medioambiental.