VERÓNICA PALLEIRO - SALVATERRA
No les importa que las fiestas más familiares del año estén al caer. Su prioridad es reivindicar lo que es suyo y ya llevan veinte días encerrados en la salón de sesiones del Ayuntamiento de Salvaterra. Desde que iniciaron la protesta, los afectados de la Plisan aseguran no haber recibido respuesta del gobierno autonómico a sus peticiones. Exigen que se cumpla el convenio y se les pague por los derechos mineros de sus terrenos o que, por el contrario, que la Xunta derogue el acuerdo alcanzado con el gobierno bipartito.
Partidas de cartas, televisión, radio y prensa son sus alternativas de entretenimiento para pasar las horas. Por la noche, hacen relevos y una docena de personas se queda a dormir. Los afectados son residentes de As Neves y de Salvaterra pero también de Vigo y Redondela que vienen igualmente a diario hasta el ayuntamiento para defender sus terrenos.
A pesar de que por el momento sólo han recibido "a calada por resposta", según afirma el portavoz de los afectados, Alejandro Rodríguez, no están dispuestos a rendirse. "Temos pilas para longo e imos aguantar o que faga falla, pasaremos aquí o Nadal, o Ano Novo, o 2010, o 2011... o que sexa necesario", sostiene Rodríguez.
Movilizaciones
El encierro no es su único modo de protesta. El viernes protagonizaron una cacerolada en As Neves, ayer pasearon por el mercadillo en Ponteareas durante dos horas exhibiendo carteles de queja, se movilizarán también en el parque de A Canuda y están organizando una marcha para este jueves en Santiago.
Por su parte, el alcalde, Arturo Grandal, y la diputada autonómica, Marta Valcárcel, aseguran que ellos y otros ediles del PP sí visitaron a los afectados durante el encierro y afirman que incluso les ofrecieron mobiliario y un televisor. Sin embargo, "despois das exhibicións de carteis con fotos e insultos deixamos de visitalos", apuntan desde el gobierno local, que descarta interponer denuncias por ello: "Non é o noso estilo, pero non nos gusta que nos insulten sen razón".