ANTONIO PINACHO - REDONDELA
Las continuas inundaciones que sufre la céntrica Praza da Constitución de Redondela cada vez que llueve con intensidad podrían tener los días contados. Después de años con este problema, las obras de humanización realizadas en el casco viejo en los últimos meses empeoraron la situación, causando importantes perjuicios a los bares y establecimientos comerciales de la zona. Incluso uno de los camareros de una cervecería se lo tomó con humor y llegó a salir con su tabla de surf a "navegar" por la plaza completamente anegada.
Esta situación ha obligado al gobierno local de Redondela y a los responsables de Aqualia a tomar medidas para poner una solución definitiva al problema, que pasa por ampliar la red de aguas pluviales procedente de la calle Telmo Bernárdez con una tubería de grandes dimensiones que discurrirá bajo la Alameda para desaguar en el río Alvedosa.
Los trabajos ya están en marcha y en los últimos días las excavadoras comenzaron a trazar el surco por el que se canalizarán las aguas, a escasos metros de la puerta de la Casa Consistorial. La nueva red de pluviales evitarán casi definitivamente la acumulación de agua en la plaza, excepto los días en que coincida una tromba de lluvia con la pleamar, como ocurrió a principios de octubre, colapsando los sumideros.
La plaza permanece cerrada al tráfico de vehículos con motivo de las obras. Con el fin de facilitar la circulación a los vecinos que residen en el casco viejo, la Concejalía de Tráfico abrió a la circulación las calles Campo das Redes y Espíritu Santo tras concluir los trabajos de humanización.
El tránsito de coches en estas zonas del casco antiguo se mantiene restringido exclusivamente a los residentes.