EVA GONZÁLEZ - TUI
La huella que dejan los hermanos maristas en Tui ha calado en muchas personas que, de una forma u otra, se relacionan o tienen vinculación con ellos a lo largo de todo un siglo, desde el 22 de enero de 1909, en que el obispo autoriza su instalación en A Lagoa para un seminario, hasta nuestros días, con un colegio de Primaria y Secundaria en funcionamiento que se creó hace doce años.
Su labor docente y de carácter social y su relación con los tudenses, tendrá hoy un reconocimiento público con la entrega de la Medalla de Oro del Concello de Tui, a las 12.00 horas, a cargo del alcalde Antonio F. Fernández Rocha. La recibirá el superior provincial, Primitivo Mendoza González. El acuerdo unánime de la corporación municipal para conceder el galardón tiene en cuenta su trayectoria y "los estrechos lazos de amistad existentes entre los vecinos de Tui y los hermanos maristas", como consta en la propuesta presentada en su día por el concejal de Cultura, Moisés Rodríguez.
El hermano Primitivo vivió en la comunidad de Tui en tres periodos de su vida: como estudiante, profesor y director. Trasladó ayer el agradecimiento al Concello y resaltó el vínculo emotivo que une a los hermanos con la "casa madre de Tui, donde dejamos parte de nuestra vida, recuerdos e historia".
El superior provincial comentó los cambios experimentados a lo largo del tiempo. "En mi época de estudiante, en los años 50, todo estaba muy restringido". Más tarde, como profesor y director, "hubo una total integración con la vida de la ciudad, con especial atención al deporte". Los hermanos se implicaron en la catequesis en las parroquias del municipio y los seminaristas acudían a clase de BUP y COU a las aulas maristas. "Uno de mis alumnos, muy majo y simpático, fue Pachi Vázquez", ex conselleiro de la Xunta. "También acudió a nuestras aulas como alumno externo Juan Miguel Diz Guedes, que llegó a ser delegado del Gobierno", señala.
Cuando se habla de los maristas, es ineludible la referencia al hermano Antonio, ya fallecido, que era un pozo de ciencia, la memoria viva del Instituto y un gran formador. "Era un gran sabio en muchas materias", dice. Esta "siembra" de saber y de atender a los demás, da como fruto el cariño con el que le recuerdan numerosas personas.