REDACCIÓN - GONDOMAR
El grupo municipal del BNG de Gondomar exigió ayer a la Xunta que mantenga la mejora de la seguridad vial, que incluía un carril bici, en la PO-331, que une A Ramallosa con Gondomar. El concejal y ex alcalde nacionalista, Antonio Araúxo, recordaba ayer que el proyecto enmarcado en el Plan Vigo Íntegra que promovía el anterior Ejecutivo gallego contemplaba la citada obra con presupuesto incluido.
Araúxo realizaba estas declaraciones un día después de que el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras presentase en Vigo la reforma del polémico vial entre Vigo y A Ramallosa sin contar con la prolongación hasta Gondomar.
El proyecto inicial recogía un carril bici y aceras en todo el recorrido, puesto que la PO-331 es prácticamente una vía urbana por la que discurren miles de vehículos al día, pero también numerosos peatones.
El nacionalista incide en la peligrosidad a la que se enfrentan los viandantes, especialmente los alumnos de los colegios e institutos situados en la zona, que se encuentran cada día con vehículos que circulan a gran velocidad. El plan anterior colocaba rotondas amplias y seguras en los accesos a Mañufe, Vilariño, Borreiros y Parada. Asimismo, Araúxo recalca que los trabajos apenas tendrían incidencia en el medio y muy pocas expropiaciones.
El ex regidor del BNG critica al tripartito de Gondomar por el "silencio" que mantiene respecto a este asunto y lo tacha de presumir de "ter un goberno amigo" en la Xunta al que no reclama nada. Así, los nacionalistas presentarán mociones al próximo pleno en este sentido y no descarta otras iniciativas como las movilizaciones debido a la importancia del proyecto para la seguridad vial.