N. PILLADO - BAIONA
No sólo la hostelería o la construcción crean empleo en la comarca miñorana. Los ayuntamientos realizan obras públicas con las ayudas estatales para fomentarlo y los empresarios lanzan campañas de degustación, pero hay otros sectores que también contribuyen a la lucha contra la crisis. La Mancomunidade de Montes del Val Miñor aporta su grano de arena y se convierte en la entidad que más puestos de trabajo ha creado en Galicia en los últimos años. Sus retenes de prevención de incendios ocuparon a 17 personas durante los últimos cinco meses. Ayer mismo se les terminó el contrato a todos ellos y la agrupación de sociedades mancomunadas espera que la Xunta emita nuevas ayudas para retomar las cuadrillas a principios de año.
Retirar la maleza con desbrozadoras, entresacar pinos para lograr que alcancen mayor altura y grosor e incluso podar árboles ha sido la tarea de los hombres del último retén, todos ellos procedentes de las listas de desempleo y con pasados muy diferentes. Peones de construcción, canteros, dependientes de comercio... se encuentran entre las profesiones de los operarios de todas las edades que se enfrentaron a las inclemencias del tiempo y a agotadoras jornadas en terrenos abruptos durante los últimos meses. Pero el cansancio no les hace renunciar a volver. "La sensación de libertad que tienes aquí es difícil de encontrar y además respiramos aire puro", explican en su último día en las inmediaciones del Cortelliño, en la parroquia baionesa de Belesar. Ahora se enfrentan de nuevo a la incertidumbre. "Estuvimos muy bien aquí y ahora ya no vamos a comer ni el turrón", recalcan.
La Mancomunidade de Montes evita así los terribles incendios, pero también contribuye a modificar los valores sociales. Su presidente, Latino Rodríguez, considera importante continuar la contratación de retenes porque "ademáis de evitar incendios, a xente ve que é importante coidar o monte, defendelo e identificarse con él". "Só deste xeito, o monte pode convertirse nun espazo limpo para o seu disfrute con paseos, recollida de cogumelos ou pode acoller outras actividades rendibles como prantacións e mesmo a posta en valor do seu patrimonio para o turismo", argumenta.