EVA GONZÁLEZ - A GUARDA
La demolición de las 21 viviendas unifamiliares de A Guarda comenzará a ejecutarse en el día de hoy, en diferentes casas a la vez, obedeciendo la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que considera "mal concedidas" las licencias por parte del Concello.
El alcalde guardés José Manuel Domínguez Freitas y el representante de los afectados, José Elías Rebollar, confirmaron la ejecución judicial tras la reunión mantenida ayer con el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, quien les aseguró se realizaría de forma inmediata. Es la conclusión del encuentro de Hernández con una representación de los propietarios afectados, en el que estuvo presente la secretaria xeral de Urbanismo y portavoces de los grupos políticos municipales del Concello guardés.
El regidor municipal explicaba ayer, notablemente afectado que "en la reunión, el conselleiros y la secretaria xeral nos escucharon a todos. Nos dijo Hernández que es un problema estrictamente judicial y que las demoliciones se harán de inmediato". Domínguez Freitas pidió una ampliación del plazo para el derribo, pero, según contó "el conselleiro dijo que la justicia obliga a actuar". La portavoz del PP de A Guarda, Fani Iglesias, aseveró que "no hay nada que hacer, porque no es un tema político, sino de juzgado y con sentencia firme que se va a ejecutar. La aprobación de Plan Xeral de Ordenación Municipal no va a legitimar nada". Xan Lois Lomba, concejal del BNG, indicaba ayer que "ahora es el momento de estar al lado de los afectados, pues el derribo se ejecutará en cualquier momento".
José Elías Rebollar, portavoz de los propietarios afectados destacó el trato exquisito recibido por parte del conselleiro y de la secretaria xeral de Urbanismo. "Estaban entristecidos y me da la sensación de que se sentían impotentes. Creo que estaban afectados, de corazón". Elías sabía ayer que una de sus dos viviendas, con estructura y tejado hechos, será una de las primeras en demolerse hoy, al igual que la de Generoso Ameal y de su esposa Carmen, que junto a otra más se derribará al mismo tiempo, posiblemente a cargo de empresas diferentes. La única parte positiva, dijo Elías "es que la obra de demolición no la tendremos que pagar los propietarios". El portavoz de los afectados desea que conste que "somos personas de buenas familias y no vamos a protagonizar un escándalo público. No nos pondremos delante de las palas y acatamos la sentencia judicial, pero pedimos que también se ejecuten otras".