EVA GONZÁLEZ - TUI
La Xunta de Galicia y los Concellos de Tui, Salceda de Caselas, O Porriño y Mos siguen avanzando hacia la próxima conexión de las redes de saneamiento a la Estación Depuradora de Augas Residuais (EDAR) de Guillarei. Augas de Galicia está elaborando un plan director en cada municipio donde se definirán las redes de saneamiento que existen en la actualidad y las obras necesarias a ejecutar para conseguir el objetivo final: el saneamiento integral de cada uno de los municipios de la cuenca del Louro.
El alcalde de Salceda de Caselas, Marcos Besada, ha informado que Augas de Galicia ha elaborado un borrador de estatutos del consorcio gestor de la EDAR, documento que se ha enviado a cada uno de los Concellos para su revisión.
En los próximos días, las empresas Aqualia y Movexvial firmarán el contrato para la constitución de la UTE que se encargará de la gestión de las instalaciones. Después de esta firma, está prevista la visita del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, que recorrerá las instalaciones de la Estación Depuradora de Guillarei y mantendrá una reunión con los alcaldes de los municipios usuarios de la planta, según ha informado el alcalde de Tui, Antonio F. Fernández Rocha.
Paralelamente, técnicos de Augas de Galicia se reunirán con los alcaldes para definir el estado actual de las redes de saneamiento municipales y el proceso de enganche de esas redes al sistema de saneamiento del río Louro, precisándose los puntos de conexión. A los concellos ya ha llegado el procedimiento para ello, con descripción de los distintos tipos de usuario y naturaleza de los vertidos: aguas domésticas, industriales y fosas sépticas (que no tienen posibilidad de conexión al carecer de red).
Se han aportado también los modelos de solicitud de conexión para entregar a esos tres tipos de usuario, con el fin de que cada uno proceda a formalizar el requisito, con el objetivo de que la Xunta tenga conocimiento de quién conecta a la red y del tipo de vertido, para conceder la autorización, o no. Mediante este protocolo, se definirán las fábricas e industrias que precisen de una depuración previa antes de conectar al sistema. En los casos de ser necesaria una obra, ésta se supervisará. Cada empresa tendrá la obligación de disponer de una arqueta de registro para poder analizar si el tipo de vertido cumple los parámetros establecidos en cuanto a porcentaje de presencia de minerales y gases nocivos.