ANTONIO PINACHO - REDONDELA
La Policía Local de Redondela precintó en la mañana de ayer tres elementos complementarios de una planta de hormigones del barrio de Millarada, en Vilar de Infesta, que carecen de licencia de apertura y actividad. En concreto, se trata de tres instalaciones –un reciclador de hormigón, un silo y un taller de 93 metros cuadrados – cuyas licencias están en fase de tramitación desde el pasado mes de febrero.
Según informó ayer la empresa, el Concello de Redondela ya dio su visto bueno y actualmente se encuentra en periodo de información pública durante veinte días. Tras este trámite se enviará a la Xunta, puesto que también requiere autorización autonómica.
Los responsables de la planta cementera también destacan que la empresa dispone de las preceptivas licencias de apertura y actividad desde el año 1998 por acuerdo de la Comisión de gobierno municipal, tras cumplir con todos los trámites y condiciones exigidas por el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas. Este acuerdo también fue refrendado por el servicio de Calidade Ambiental de la delegación provincial de la Consellería de Medio Ambiente.
Sin embargo, desde que la planta de hormigones comenzó a funcionar se encontró con la oposición de un vecino de la zona, Xosé Manuel Crespo, cuyas denuncias iniciaron un largo proceso judicial contra la empresa que, una década después, todavía no está resuelto.
Los tribunales le han dado la razón en varias sentencias a este vecino, como el pasado mes de julio, cuando un juez obligó a paralizar la actividad nocturna de la fábrica al entender que los ruidos que provoca la planta vulneraban los "derechos fundamentales" de este ciudadano. También recientemente el Juzgado de lo Contencioso de Vigo desestimó el recurso de la empresa ante una multa de 7.500 euros por ruidos que le impuso la Concejalía de Medio Ambiente.