EVA GONZÁLEZ - TUI
El paso de troncos de pinos procedentes de Portugal está a la vista de cualquier residente de la comarca del Baixo Miño y de la franja fronteriza. Lo que muchas personas desconocen es que está prohibida la entrada de madera de pino desde el país vecino para prevenir contagios, debido a la plaga del gusano "Bursaphelenchus xylophilus" o "gusano del pino" que asola los bosques portugueses a la altura de la provincia de Cáceres.
"Nosotros vemos cómo los transportistas portugueses se "cuelan" con los camiones cargados de troncos. No sabemos cuál es su destino, pero no es de extrañar que vayan para fábricas gallegas". Es el testimonio de un profesional del ramo, S. M., que confirma el tránsito de esta mercancía de riesgo.
Esto acontece a pesar de las medidas de vigilancia establecidas por parte de la Guardia Civil que se han intensificado desde la pasada primavera en la franja fronteriza y que se complementan con los controles que realiza la Xunta a través de inspectores que incluso realizan esta labor en fábricas de madera.
Puentes internacionales
Los transportistas portugueses utilizan estrategias contando con la complicidad de vehículos de avanzadilla que les informan del momento adecuado para atravesar sin riesgos al otro lado del Miño en momentos de cambio de turno de las patrullas policiales. Se ha observado que utilizan preferentemente los puentes internacionales de Tui, Goián, Salvaterra y Arbo.
Como explica un profesional del Ramo, C. M., "los madereros portugueses vienen a Galicia para vender la mercancía, porque el 90% de la madera de pino que se corta en el país vecino, desde siempre, venía para fabricantes y transformadores de la provincia de Pontevedra", confirma.
El precio es algo más barato que los troncos de pino gallegos que cuestan entre 35 y 40 euros la tonelada. Los procedentes de Portugal pueden valer hasta tres euros menos por tonelada.
Depredador
"El miedo que tenemos es que llegue a Galicia un camión infectado del gusano y que contagie a los pinos de aquí", indica J. P., empresario que coincide con las apreciaciones de los consultados y que añadía además su intención de integrarse en una asociación gallega del sector para defender mejor sus intereses y reclamar con más fuerza una vigilancia intensiva contra este tráfico.
El gusano "Bursaphelenchus xylophilus" , de tamaño minúsculo, no se aprecia a simple vista. Crece en el interior del tronco del pino y se saben de casos en los que ha atacado a otras coníferas y a los eucaliptos. Cuando las hojas de la parte superior del árbol se vuelven amarillas y se marchitan, se constata esta enfermedad que invade irremediablemente al árbol que muere al cabo de unos tres meses.
Según las investigaciones llevadas a cabo por la Xunta de Galicia, la plaga se contagia de un árbol enfermo a otro sano a través de un escarabajo denominado "Monochamus galloprovincialis" que es quien perfora la madera.
Una vez en su interior, es imposible combatir la invasión y la solución que se toma es talar e incluso quemar los pinos.