N.P. - BAIONA
Apenas le quedan dos meses para cumplir los 90, pero derrocha energía. Sus piernas sí han notado el paso de los años, pero no su voz. Rosa Baspino Pazos conserva las mismas ganas de cantar que cuando era una niña y lo hace en la Coral Polifónica Baiona A Real, desde su fundación, hace veinte años. Su entrega al grupo y su cariño hacia los demás le han valido el reconocimiento de sus compañeros, que hoy mismo le ofrecen un homenaje en el concierto de Santa Cecilia, que tendrá lugar en el auditorio V Centenario de Baiona a las 20.30 horas.
"A mí me hace mucha ilusión esto. Es señal de que me quieren", explicaba ayer en su casa de Sabarís esta mujer que, pese a haber nacido en A Pobra do Caramiñal, se ha ganado a pulso el cariño de sus vecinos después de medio siglo de residencia en el municipio baionés.
No cantará en su homenaje porque se pone "un poco nerviosa", pero sí lo hace habitualmente, tanto en los ensayos como contraalto o mezzo, como en la vida cotidiana. "He cantado toda mi vida. Soy modista de siempre y me pasaba el tiempo cosiendo y cantando". Respecto a sus gustos musicales, cualquier estilo le sirve. "Me gusta lo que cantamos en la coral, las coplas, las canciones tradicionales, las modernas que se escuchan en la radio, todas", recalca.
Dos clavos en una cadera y una tibia y un peroné "de prestado", como ella dice, le dificultan la movilidad. Por eso ha dejado de participar en recientes actuaciones del grupo fuera de Baiona. "Es que yo no quiero ser un estorbo ni que mis compañeras dejen de ir a sitios por mi culpa", dice. Pero enseguida se encuentra con la reprimenda de sus amigas que la quieren llevar a todas partes. "Es que es genio y figura y no sólo canta, sino que ha colaborado mucho con la coral, nos ha hecho incluso trajes" afirman.