REDACCIÓN - MOS
La Policía Local de Mos no encontró ninguna irregularidad en el transporte escolar de la localidad a pesar de que desde principio de curso controlaba diariamente el número de pasajeros, según informaron fuentes municipales.
Los responsables policiales iniciaron los controles tras las denuncias del Anpa del colegio Martínez Alonso, quienes aseguraban que los transportes se realizaban con más niños de los que legalmente podrían ir en cada autobús. La Policía Local decidió entonces, de acuerdo con la alcaldesa Nidia Arévalo, montar un dispositivo y controlar el número de niños que bajaban de cada uno de los autobuses. Las inspecciones dieron como resultado que, con referencia a los ocupantes, los transportes se realizaban correctamente.
Fuentes del Anpa del colegio señalaron que pese a los informes policiales el número de niños en cada autobús era mayor, pues la empresa adjudicataria del servicio realizaba transbordos de alumnos, algo que ha sido negado tajantemente por la compañía de transportes.
Por otra parte, fuentes municipales indicaron ayer que en ningún momento fue denunciada la supuesta conductora temeraria con lo cual la Policía Municipal no tendría responsabilidad en su control. Se indicó que la asociación prefirió realizar sus vídeos durante varios días para poder lograr las secuencias hechas públicas antes de denunciar los hechos en el Concello. "La única queja presentada se refería al número de niños en los autobuses", apuntó un portavoz del Concello.
La conductora, imputada por delito contra la seguridad vial después de ser acusada de saltarse las señales de "stop", todavía no presentó su escrito de alegaciones ante el Juzgado. La empresa estudia también personarse como afectada.