D. VÁZQUEZ - VAL MIÑOR
Las fuertes rachas de viento, que en algunos momentos superaron los 100 kilómetros por hora, ocasionaron ayer numerosos daños materiales en la comarca que complicaron la labor de los servicios de emergencia, sobre todo a primera hora de la tarde. La caída de árboles fue la principal causa de incidentes, como el que mantuvo sin luz aproximadamente dos horas a los vecinos de la parroquia de Viladesuso, en Oia, o el que vivió una familia de Camos, cuya vivienda sufrió importantes daños en el tejado.
A las 14.30 horas, según explicaron fuentes del servicio eléctrico municipal de Oia, un pino se vino abajo provocando el corte de la línea de media tensión en la zona de Muros, entre Mougás y Viladesuso. La caída del árbol ocasionó también desperfectos en una torreta metálica de la red eléctrica. Aunque Fenosa consiguió reparar la avería en unas dos horas, por lo que a las cinco de la tarde los vecinos habían recuperado el suministro eléctrico.
También a primera hora de la tarde, una casa de planta de la subida a Baleazas, en la parroquia nigranense de Camos, sufría importantes desperfectos en la cubierta a consecuencia del impacto de un eucalipto tumbado por el viento. Al lugar acudieron una patrulla de la Policía Local y miembros del Grumir, que tardaron cerca de una hora en retirar el árbol, que causó daños en las tejas y también en la placa que sostiene la cubierta. Los propietarios, que se encontraban en el interior de la casa, resultaron ilesos.
Según explicaron fuentes del Grumir, a lo largo de la tarde se requirió su presencia en al menos seis incidentes. Además de acudir a la vivienda dañada en Camos, procedió a consolidar una cornisa desprendida en Panxón y a señalizar otra en la calle Carabela Pinta de Baiona, retiraron árboles caídos en Monteferro y la subida a la Virgen de la Roca, y quitaron vallas de una obra en la Rúa dos Pazos de Nigrán.
Incidentes similares ocurrieron en Gondomar y Oia, sin que se produjesen daños de consideración.