GABINO PORTO - MONDARIZ BALNEARIO
La “Declaración de Mondariz Balneario”, firmada ayer en la villa termal por los alcaldes de Cambados, Cuntis, Dozón, Moaña, Mos, Redondela, Silleda y el propio Mondariz-Balneario, aboga porque la Administración local gallega esté en la vanguardia de la defensa de la cultura y lengua de Galicia y pide, entre otras cuestiones, que se establezca la oferta positiva del gallego iniciando en este idioma las relaciones con los administrados.
Los concellos firmantes, relacionados con el poeta Ramón Cabanillas –ayer se cumplieron 50 años de su muerte–, creen que la declaración “é a mellor homenaxe que lle podemos render a Don Ramón Cabanillas e a que, sen dúbida, máis lle compracería no alén”.
La declaración institucional fue firmada en presencia del secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, que escuchó estoicamente críticas a la actual política en materia de la lengua pronunciandas, en nombre de la “Irmandade Xurídica Galega”, por el Fiscal de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Benito Montero, que recordó el recorte del presupuesto para la lengua gallega, la derogación del decreto del gallego o la derogación del gallego en la Lei da Función Pública.
El tributo a Ramón Cabanillas fue abierto con la intervención de Luis Rei, biógrafo del poeta, que repasó brevemente la vida del ilustre pensador. También incluyó el descubrimiento de una placa dedicada a Cabanillas en la fachada de la casa consistorial y otra al pie del monumento a Enrique Peinador Lines, ante el antiguo balneario. Además intervinieron el alcalde de Mondariz Balneario, José Antonio Lorenzo Rodríguez, Manuel Gonzalez, secretario de la Real Academia Galega, y miembros de la Asociación de Funcionarios pola Normalización Lingüística de Galicia.
Tolerancia y comprensión
La “declaración de Mondariz Balneario”, que ahora será enviada a todos los concellos de Galicia, pide la búsqueda del consenso “á marxe de conflitos artificiosos que poden levar á sociedade galega a desandar o que, traballou e proveitosamente, adiantou desde o establecemento da autonomía política”. Añade que las actuaciones en materia de lengua “requieren actitudes positivas, cortesía personal, tolerancia y capacidade de comprensión nos interlocutores”. Considera además que las corporaciones locales “estamos obrigadas nestes momentos a continuar xogando un importante papel: o de evitarmos que se impoña a dinámica de crispación e de conflito ao tratarmos os temas lingüísticos, o de manter os avances e os sensibles equilibrios que se foron tecendo nos edios educativo, administrativo, xurdídico, económico ou dos servicios públicos e que sosteñen o uso da lingua galega nestes principios do século XXI”.
El documento concluye que el gallego no es patrimonio de nadie “senon que é un vínculo que nos une a todos”.