REDACCIÓN - MOS
Soldador, carpintero o instalador electricista son algunos de los posibles puestos de trabajo a los que pueden optar las 75 personas que cursan este año un Programa de Acción Formativa para Desempleados, antiguo Plan FIP, promovido por el Centro de Desarrollo Local (CDL) de Mos en colaboración con la Consellería de Traballo e Benestar.
En que en estos momentos “tan delicados”, el reto está en mantener o conseguir un puesto de trabajo, por ello, “nuestro principal objetivo es la inserción laboral de todos estos alumnos”, asegura Gerardo Alonso, concejal de Emprego e Formación de Mos y director del CDL.
Un desafío conseguido en la mayoría de los casos, pues cursos como el de soldador tiene un cien por cien de inserción laboral y los demás se sitúan entre un 40 y 60 por ciento. Muchos de los alumnos ya se quedan en las empresas en las que hacen las prácticas e incluso algunas entidades, al contactar con ellas para gestionar estas prácticas, “ya nos realizan propuestas de contratación solicitando un perfil concreto”, explica Alonso.
En este sentido, Patricia San Isidro, coordinadora de los cursos de este año en Mos, afirma que, a lo largo de su experiencia en diferentes concellos “este es uno de los que tiene un nivel de inserción más alto”. Un trabajo coordinado y realizado conjuntamente con la Asociación de Empresarios de Mos y la Confederación Gallega de Discapacitados.
Desde la inauguración, en 1991, del CDL se han desarrollado una media de entre cuatro y cinco cursos anuales, a través de los cuales “hemos conseguido colocar en el mercado laboral a gran parte del alumnado”, subraya el edil de Emprego e Formación. Este año se nota de manera especial la coyuntura económica por la que atraviesa el país, y es que la demanda de este tipo de cursos se ha elevado de manera desmesurada, al contrario de otros años cuando cubrir todas las plazas no era sencillo ya que no había tantos solicitantes. “Ahora nos vemos obligados a realizar un proceso de selección, dejando a mucha gente fuera”, señala San Isidro.
El perfil no marca sexo ni experiencia laboral. Son más hombre que mujeres, con edades comprendidas entre los 16 y 54 años, pero todos con las mismas ganas e ilusión de enriquecer y completar su formación. Sin necesidad de experiencia previa, cualquier desempleado puede optar a realizar alguno de estos cursos, para los que se oferta un máximo de quince plazas.
También inglés
Este año la novedad es el curso de “Inglés: atención ao público”, en el que precisamente la mayoría son mujeres. Andy Johnson, profesor nativo de Londres, es el encargado de impartir las clases a un alumnado, asegura, “muy motivado y participativo”. De lunes a viernes, de 9.00 a 13.30 horas, Johnson les enseña como “defenderse y salir del paso” en situaciones básicas y cotidianas, trabajando las cuatro destrezas “escuchar, hablar, escribir y leer”. Una de las prácticas llevadas a cabo fue asistir al recibimiento, el pasado miércoles, de un crucero al puerto de Vigo, con más de 200 pasajeros de habla inglesa, con el fin de que los alumnos “actuasen de recepcionistas”. En esta línea de potenciar el aprendizaje de idiomas, el curso de portugués será una de las opciones que se baraje para solicitar nuevamente el año próximo, según indica el edil responsable.