VERÓNICA PALLEIRO - PONTEAREAS
La parroquia de Cristiñade celebrará hoy el 100 cumpleaños de Pastora Castro, que nació el 4 de noviembre de 1909. Es la vecina más longeva y por ese motivo será homenajeada con una misa y con una gran chocolatada con churros en el centro social "La Antorcha".
Pastora es madre de 8 hijos, abuela de 18 nietos, y bisabuela de 18 bisnietos. Aunque viven en distintos puntos de España, todos ellos se acercan este fin de semana desde Zaragoza, San Sebastián, Madrid o Lugo hasta Ponteareas para celebrar el siglo de vida de su madre, abuela o bisabuela.
Aunque está en silla de ruedas, su mente está en buen estado y para entretenerse le gustan mucho las visitas y jugar a la brisca. "Mejor si gana que si pierde" comenta su hija Mercedes, también su cuidadora.
En los últimos días ya ha recibido regalos, y a cada visita le enseña incansablemente todo lo que le han dado, entre los obsequios destaca un enorme ramo de rosas.
Le gusta especialmente estar rodeada de sus bisnietos. A una de las más pequeñas la sientan en el regazo de Pastora y con ella sobre las piernas la pasean en silla de ruedas.
En estos días también ha sido la protagonista de una sesión de fotos en casa y le encanta enseñárselas a todos los que la visitan. Ahora se muestra ilusionada con la fiesta que le preparan; la familiar y la de la parroquia.
De salud está "bastante bien" se toma diariamente una pastilla para la tensión, otra para prevenir trombosis y un protector del estómago pero, por lo demás, puede comer de todo. Lo que más le gusta es el marisco, especialmente los langostinos, y el cocido gallego es su plato favorito. Pero lo que no prueba desde hace años es el alcohol, ni siquiera un vasito de vino en la comida.
Lleva un marcapasos y fue operada del útero, dos intervenciones médicas que la debilitaron, pero desde hace dos años su familia ha visto como ha ido mejorando poco a poco aunque "sus huesitos ya no le permiten andar" afirma Mercedes.
A lo largo de su vida se ha dedicado a cultivar el campo y a cuidar del ganado a la vez que criaba a sus ocho hijos. A pesar de su dura vida puede apagar cien velas.