N. PILLADO - BAIONA
La comunidad escolar del Colexio de Educación Infantil e Primaria de Belesar, en el municipio de Baiona, vivió ayer un gran susto a primera hora. Cinco de sus alumnos sufrieron heridas leves en un accidente cuando se dirigían al centro en su autobús escolar, que recibió un impacto frontolateral de una furgoneta cien metros antes de llegar a su destino.
El accidente se producía a las nueve menos cuarto de la mañana, cuanto el bus, perteneciente a la empresa Galisur y con matrícula PO-1863-BB, se dirigía al centro escolar con doce niños, de entre 3 y 12 años de edad, y un acompañante. Había cubierto la ruta de A Granxa, como cada día, y estaba a punto de llegar al centro.
La carretera por la que circulaba, la EP-2204, que une la zona de Urgal con A Granxa, fue el escenario del choque. Al salir de una curva, la furgoneta, una Renault con matrícula 9377-CCZ, conducida por un electricista de la zona que se dirigía a su trabajo invadió el carril contrario y colisionó contra él causándole importantes daños materiales, ya que le destrozó uno de los faros y le reventó la puerta del chófer. La furgoneta también registró importantes destrozos en su parte frontal, pero su conductor resultó ileso al saltar los airbags.
La Policía Local se trasladó enseguida al lugar del accidente, al igual que la directora del colegio y varios profesores, que se encargaron de llevar a los niños que se quejaban de los golpes al centro de salud de Baiona, donde los examinaron. Tras pasar el nerviosismo y los dolores de los impactos, los pequeños volvieron al colegio en otro autobús que la empresa de transporte les envió al ambulatorio baionés. En torno a las once de la mañana estaban estudiando en sus clases.
Todo quedó en un sobresalto, pero pudo ser una tragedia. El golpe dejó al autobús al borde de un barranco cultivado con pinos, por lo que estuvo a punto de volcar y caer por el precipicio.