REDACCIÓN - REDONDELA
Los residentes del entorno de la carretera N-555 (Redondela-Peinador) advierten al Concello del peligro que suponen los contenedores de basura en los márgenes del vial. Según los vecinos, la escasa anchura de la calzada en muchos puntos obliga a los peatones a invadir el carril de circulación cuando transitan por las márgenes de la carretera para esquivar los contenedores.
Otra de las quejas es que, en algunos casos, cuando se colocan en las inmediaciones de las puertas de las fincas y propiedades, reducen la visibilidad de los coches que se incorporan a la carretera, y también suponen un riesgo para los vehículos que circulan por el vial por la noche, puesto que la iluminación es escasa.
Los residentes de esta zona de las parroquias de Negros y Cedeira llevan varios meses reclamando que se adopten medidas de seguridad en la carretera, y citan como prioritaria la construcción de aceras, puesto que la carretera en muchos tramos es muy estrecha y supone un peligro para los peatones que transitan por el vial. De hecho, en varios puntos apenas pueden cruzarse dos camiones y muchas casas tienen sus puertas pegadas a la carretera, por lo que los residentes se juegan la vida cada vez que acceden o salen de sus viviendas.
Respecto al reciente asfaltado de la calzada consideran que ha provocado que se incremente la velocidad de circulación de los vehículos, por lo que exigen a las autoridades municipales que gestionen ante Fomento una serie de medidas para garantizar la seguridad vial.
Otra de las demandas de los ciudadanos es la colocación de bandas reductoras reglamentarias, sobre todo a su paso por las zonas más pobladas, como los barrios de Fortóns y Eirapedriña, así como la instalación de pasos de peatones y la mejora de la señalización tanto horizontal como vertical.