E.G. - TUI
La Marcha Mundial por la paz y la no violencia cruzó ayer la frontera entre Tui y Valença do Minho (Portugal) deteniéndose un tiempo para disfrutar de un acto conjunto entre colectivos escolares de ambas localidades ribereñas y representantes municipales. Los participantes ofrecieron sinceros deseos y voluntades para hacer llegar al resto del mundo a través de la Marcha que en noventa días recorrerá 90 países de seis continentes, a lo largo de 160.000 kilómetros, hasta llegar al final del trayecto que será el próximo 2 de enero en Punta de Vacas del Aconcagua, en Argentina.
Silvia González, coordinadora de la Marcha en Tui, actuó de presentadora en el recinto de la antigua Alfandega de Valença, donde destacó el "puente tendido entre las dos culturas: gallega y portuguesa". Hizo una llamada para que todos sumen su esfuerzo para un cambio en la conciencia de la humanidad a favor de la paz y la no violencia que no tenga vuelta atrás. Se leyeron dos manifiestos con el mismo fin: uno tudense y otro valenciano, bailó Paula Cobián y Eduardo tocó la "Gaita Peregrina" que acompañará la Marcha hasta el final. Cada grupo de escolares de Valença y Tui fue leyendo y entregando sus trabajos. Entre ellos, una curiosa "receta de la alegría" del colegio de Caldelas, que lleva como ingredientes 100 vasos de besos, 90 puñados de amigos y amigas, 1.000 cucharaditas de amor, y 2.000 pizcas de cariño. Se mezcla todo en el interior del corazón y se consigue ser la persona más alegre del mundo en el exterior.
Este ha sido el primer acto oficial del presidente de la Cámara Municipal de Valença, Jorge Mendes, que tomó posesión el día anterior, como dijo públicamente, agradeciendo la participación escolar, al paso que recordaba su profesión de docente. En representación del Concello de Tui, la edil de Educación, Patricia Ricón resaltó el espíritu común entre Tui y Valença y dijo que "respetar a los demás es una forma de respetarse a sí mismo". Se escucharon pensamientos infantiles. "Traemos una caja llena de besos", explicó una pequeña del CRA Mestra Clara Torres de Tui. Dos palomas volaron al cielo, en señal de la deseada paz, invocada por todos.