G. PORTO - PORRIÑO
La secretaria del Juzgado número uno de Porriño fue víctima la pasada semana del robo de de su bolso personal y distintas pertenencias en el interior de su despacho en el edificio de los Juzgados de la localidad.
Según los pocos datos que han podido trascender del caso, los hechos ocurrieron la semana pasada mientras la secretaria judicial se ausentó un instante de la oficina para ir a otras dependencias en el propio edificio. En ese momento una persona sola o en colaboración con otros sustrajo el bolso y desapareció acto seguido sin dejar rastro.
Las investigaciones de la Guardia Civil se centran sobre algún "descuidero" que hubiese acudido en esa jornada al juzgado porriñés y al ver el bolso en el despacho de la secretaria decidiese apropiarse de él, o alguien que hubiese vigilado las costumbres de la secretaria para sustraerle el bolso posteriormente.
No es la primera vez que ocurren hechos similares en Porriño. En una ocasión en el edificio judicial antiguo, propiedad del Concello, un delincuente sustrajo el bolso de la juez que acababa de tomarle declaración, y todavía no conformándose con el hecho se apoderó de su coche –ya que guardaba las llaves en el interior del bolso– y huyó con él, siendo afortunadamente detenido posteriormente.
En el caso actual se desconocen los efectos personales sustraídos a la secretaria, pero se sabe que a día de ayer no había sido detenida ni imputada ninguna persona por este hecho, que en todo caso sería calificado como hurto.
Habitual
Los robos en los juzgados son más habituales de lo que parece. En Ponteareas varios jóvenes –algunos menores– fueron imputados hace dos años por sustraer, entre otras cosas, un ordenador personal de la juez. Lo hicieron una noche después de haber prestado declaración por otros robos locales. Durante su paso por el Juzgado también destrozaron una máquina tragaperras.
Hace menos de un mes y según informó la Ertzaintza un individuo sustrajo un bolso a una mujer en el interior del propio Palacio de Justicia de la capital guipuzcoana.
Otros son más sofisticados, como el caso ocurrido en 2007 en los juzgados de Moguer donde se sustrajeron siete de los ocho tomos de una investigación de un sumario por tráfico de drogas, o uno similar ocurrido en Heredia.