D. LEYENDA - BAIONA
Nada más y nada menos que 6.000 euros al mes durante 25 años. Este es el premio que portaba el número 20704 de la serie 013 en el sorteo de este domingo de la ONCE. La vendedora Carmen Sanromán López, que reparte la suerte en el número 20 del Paseo de Elduayen, recibía ayer con mucho entusiasmo la noticia, aunque desconocía la identidad del agraciado. Además, esta vecina de la parroquia nigranense de Panxón fue la encargada de entregar otros diez premios de 25.000 euros cada uno, lo que supone un total de 2.205.000 euros.
Pese a que apenas lleva cuatro años de actividad en la real villa, esta no es la primera vez que esta mujer de 49 años otorga a algunos de sus compradores un buen pellizco. De hecho, a los pocos meses de iniciar su trabajo en Baiona repartió 10 cupones con 35.000 euros, lejanos, en todo caso, de la cantidad económica que dejó el sorteo de este fin de semana. "A raíz de vender esos boletos afortunados comenzaron a mejoras las ventas, que fueron muy reducidas en los primeros días aquí", comentó Carmen, quien había ejercido anteriormente su labor durante tres años en Pontevedra. En este sentido, la vendedora espera que en esta ocasión el impulso sea mucho mayor que entonces y, sobre todo, que sus efectos se prolonguen durante más tiempo, puesto que, tal como aseguró, durante el último año el porcentaje de cupones a devolver estaba siendo demasiado elevado. "Eso que dicen de que la crisis anima a jugar, no se cumple en Baiona", indicó.
Carmen afirmó que "la mayor ilusión sería que me hubiese tocado a mí, pero ya que no ha sido así, me gustaría poder conocer quien ha sido". No obstante, la identificación resulta más compleja, ya que cabe la posibilidad de que hubiese sido vendido durante el fin de semana, cuando se acercan a la villa muchos visitantes de los municipios cercanos a pasear animados por el buen tiempo.
En cambio en la mañana de ayer, una vecina de Baiona le reconoció que había sido agraciada con uno de los premios menores. "Ella siempre compra los lunes para toda la semana, exceptuando el sorteo del domingo", explicó. "Sin embargo, le recomendé que jugase al Supercupón y vaciló en coger ese número por ser de los feos, por aquello de tener dos ceros, pero al final lo compró y me lo agradeció", relató.