EVA GONZÁLEZ - TUI
Los tesoros históricos del país están en las manos de un tudense, Juan Ramón Aparicio, que es conservador del Patrimonio Nacional. Su misión consiste en investigar, catalogar y estudiar los bienes de titularidad del Estado afectados al uso y servicio del Rey y de los miembros de la familia real. Este funcionario de alto rango, destinado en el Palacio Real, es una autoridad en porcelanas y carruajes históricos, como el que se utilizaba en la apertura de las Cortes, el mismo que sufrió el atentado contra el rey Alfonso XIII y la reina María Cristina en el día de su boda. Aparicio ejerce de tudense y, en esta ocasión, además de diseñar el cartel anunciador, aporta sendas colecciones para exhibir en la muestra filatélica Exfitui 2009, dedicada a las religiosas clarisas de clausura, que tendrá lugar del 9 al 12 de octubre, en el Área Panorámica de Tui.
El trabajo de Aparicio tiene numerosos alicientes, aunque él se considere "un funcionario que se ocupa de la investigación de las colecciones reales". Precisa que mi especialidad es la porcelana y todo el mundo que el patrimonio nacional atesora, incluidos los carruajes históricos. Es una labor de investigación, catalogación y estudio", puntualiza. Quizás por defecto de su profesión, es un coleccionista nato y en Exfitui mostrará una colección de escapularios de los siglos XVIII y XIX, y otra de cuadros bordados por distintas comunidades religiosas de España.
Uno de sus trabajos más recientes se ha centrado en la carroza real, llamada "de la Corona", que estrenó Fernando VII. Esta pieza histórica ocupará un lugar adecuado para su exhibición, pues está en construcción el nuevo Museo de Colecciones Reales. En la trayectoria de Aparicio, se incluyen múltiples publicaciones, como la editada sobre las vajillas del rey Carlos IV, de porcelana francesa de Sevres, explica. Es de señalar que el Patrimonio Nacional cuenta en su inventario informatizado más de 160.000 registros clasificados por colecciones. Entre las principales está la de carruajes.
Lejos de lo que algunas personas pudiesen pensar, Aparicio vive a veces momentos emocionantes "eso me ocurre cuando descubro documentación inédita sobre piezas de las colecciones de mi responsabilidad, por ejemplo, en la de carruajes, al tener conocimiento de la litera de viaje de Carlos V, de la dinastía de los Austrias", cuenta. Activo por naturaleza, ejerce paralelamente como restaurador de pinturas de caballete. "Un ejemplo es la colección de bodegones del Museo del Prado, de los siglos XVII al XIX, que expone Caixanova en A Coruña y que proceden en su mayoría de la colección Naseiro. Yo he restaurado la mayoría de esos cuadros", comenta. Soltero y con 51 años, disfruta sus momentos libres, con la investigación por medio. Así, avanza la primicia de que "a través de documentación inédita del Archivo Real, elaboro una publicación que verá pronto la luz, en la que daré a conocer los capellanes mayores y de honor de los reyes que fueron oriundos de Tui y alrededores". Se intuye la intriga.