G. PORTO / J. CARDOSO - PORRIÑO
La presión industrial es más poderosa que los planes del Gobierno, el discurso político medioambiental y la inclusión en la Red Natura de la Comunidad Europea. Las Gándaras de Budiño están sumidas en un deterioro incompatible con las políticas de conservación del medio que se pregoniza desde el Estado y la Xunta de Galicia y si la situación se mantiene una de los "paraísos" del sur de Galicia terminará siendo devorado por la polución y los industriales del momento actual.
El herpetólogo Cesar Ayres, que lleva 16 años monitorizando las poblaciones de galápagos en Gándaras de Budiño, pinta un panorama nada halagüeño para la zona. "El espacio natural incluido en la propuesta de la Red Natura 2000, Ribeiras do Louro e Gándaras de Budiño presenta numerosos problemas de conservación" y dice que "pese a que se depositaron muchas esperanzas en la inclusión en la Red Natura esto no ha servido para la conservación del espacio, ya que de la declaración inicial de 959 ha. en 1999, se paso a 839 ha en 2001, y finalmente a 727 ha en el 2004. En la actualidad se ha realizado una propuesta de ampliación, pero nuevamente se ven amenazadas varias zonas".
En los últimos 20 años el espacio natural ha visto alterado su funcionamiento por la acción humana, fundamentalmente en los últimos diez años. "Especialmente en los últimos diez años la construcción de infraestructuras ha tenido un gran efecto a nivel de destrucción y fragmentación de hábitats. Primeramente la autovía Vigo-Tui, cortó el espacio en dos, y posteriormente la autopista Puxeiros-Tui volvió a afectar en la parte opuesta", asegura.
Además indica que "en la última década se han destruido varias lagunas, el espacio natural ha sufrido un vertido de gasoil, e infinidad de vertidos de residuos y basuras. La falta de depuración de los vertidos al río Louro lo convierte en uno de los ríos más contaminados de Galicia y España. La depuradora de Tui debería dar respuesta a este problema, pero pese a llevar varios años construida aun no ha conseguido ponerse en marcha. La falta de calidad de las aguas del Louro limita las posibilidades de recuperación de la fauna y flora asociada al cauce", añade.
Pese a todo ello y no sobrando las llamadas de atención, el hertetolo reconoce que "As Gándaras de Budiño e Ribeiras do Louro siguen siendo un espacio con una gran riqueza ecológica". "Existen varias especies catalogadas En Peligro de extinción en el Catálogo gallego de especies amenazadas. Entre ellas podemos destacar al galápago europeo (Emys orbicularis), que mantiene aquí a duras penas la población mejor estudiada de Galicia, en la que se ha realizado seguimiento desde el año 94. Otra especie amenazada es la cerceta (Anas crecca)", añade.
Otro problema muy importante en este espacio es la presencia de especies invasoras, de las que existe un amplio registro. "Entre la fauna tenemos peces como la gambusia (Gambusia holbrooki), el black-bass (Micropterus salmoides). Una de las especies que mayor impacto negativo han tenido ha sido el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii). Entre los reptiles la tortuga de Florida (Trachemys scripta elegans) y otras subespecies similares. Otra especie con un gran impacto es el visón americano (Neovison vison). Y dentro de las plantas quizás la mas extendida sea la hierba jazmin (Phytolacca americana), pero también existen helechos invasores (Azolla filiculiensis)", dijo.
Como último peligro incluso se se ha detectado la almeja asiática (Corbicula fluminea). "Sin embargo, pese a todas estas calamidades, el espacio natural presenta una gran capacidad de regeneración. En años con abundantes lluvias los peces son capaces de recolonizar algunas zonas", dice.