REDACCIÓN - BAIONA
Una zona en la que se producía una gran cantidad de situaciones de conflicto entre peatones y ciclistas que requería una solución. Así describe el concejal de Vías e Obras, Manuel Vilar, la situación en la que convivían unos y otros en el tramo del paseo litoral anexo al arenal de Santa Marta. Por ello, los empleados de su departamento han pintado las líneas para carril bici, de 1, 80 metros de ancho en el vial que discurre paralelo a la playa. Como consecuencia, la calle pierde la doble dirección y sólo se puede circular por la misma en dirección de salida a la PO-552, una medida que ha entrado en vigor esta semana.
"Existían numerosas quejas de usuarios de este paseo, que se encontraban con muchas bicicletas, que en algunos casos llegaron a provocar frenazos bruscos y sustos", explica Vilar. "Con este tramo entre la carretera general y la desembocadura del río Baíña queda prácticamente completada la continuidad del carril bici entre A Ramallosa y la subida a la Virgen de la Roca", agrega.
En este trayecto sólo quedarían como puntos exclusivos para peatones los puentes de madera de la senda peatonal, además del paseo de Alfonso IX. "La circulación con bicicletas estará prohibida en estos lugares, tal como quedará reflejado en la ordenanza municipal que estamos preparando para regular su situación y que presentaremos en el próximo pleno", anuncia Vilar.
A diferencia de las últimas actuaciones para sumar metros para los ciclistas en la villa realizadas este verano en Avenida Monterreal, parque de A Palma y Paseo Pinzón, el carril bici de la calle Praia de Santa Marta será de protección de los ciclistas sobre los automóviles. De hecho, el edil señala que serán instalados dispositivos lumínicos para advertir a los conductores de la separación existente entre la carretera y la zona habilitada para bicicletas.