VERÓNICA PALLEIRO - MOS
La noche transcurrió tranquila en Mos. El incremento de vigilancia de la Policía Local y de la Guardia Civil en la Avenida de Sanguiñeda, en Mos, hizo que disminuyese el número de asistentes al "botellón" que se practica habitualmente en las madrugadas del sábado en las inmediaciones de la única discoteca de la localidad. La presencia de los agentes y también la lluvia disuadieron a muchos de los habituales de la zona.
Hubo controles de alcoholemia, se pidió el DNI a algunos jóvenes y se revisaron maleteros de algunos coches con perros para asegurar que no se repitiesen los altercados de la semana pasada, no sólo en las inmediaciones del parque de Sanguiñeda que permaneció cerrado, sino también en toda la avenida.
La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, y el concejal de Deportes, Alberto Méndez, estuvieron en la zona hasta las tres de la madrugada. "Todo transcurrió con normalidad, los jóvenes pudieron divertirse y los vecinos dormir" afirmó la regidora local quien asegura que si todo vuelve a la normalidad no será necesario tener que prohibir beber alcohol en la calle en ninguna zona de Mos.
"Agradezco la fuerte presencia de la Guardia Civil, porque aunque el subdelegado no quiso convocar la Junta Local de Seguridad sí se demuestra que era necesario reforzar la vigilancia" afirmó Arévalo.
Asimismo, la alcaldesa asegura que también la gerencia de la discoteca ubicada en la zona está de acuerdo con las medidas tomadas y "todos trabajamos conjuntamente para que todo vuelva a la normalidad" aseguró Arévalo.
Además, tal y como estaba previsto, a las siete de la mañana el equipo de limpieza municipal inició la limpiar en la Avenida de Sanguiñeda.