REDACCIÓN - BAIONA
Un total de 4.258 intervenciones fueron realizadas este verano por la agrupación de voluntarios de Protección Civil del Val Miñor en el dispositivo que cubría un total de siete playas, distribuidas entre los municipios de Baiona y Nigrán. Las picaduras de fanecas representaron la mayor carga de trabajo para el colectivo de vigilancia en los arenales de la comarca con 1.990 atenciones, seguidas de las 1.088 producidas por heridas y cortes. Destaca que las intervenciones por picaduras de insectos se multiplicaron por seis con respecto al año anterior, sumando 633 casos.
Asimismo, también se atendieron 136 luxaciones y fracturas y 133 lavados oculares para limpiar arenas. Otras actuaciones menos frecuentes fueron hemorragias nasales, quemaduras de diversa consideración y una treintena de alergias. Durante el servicio los voluntarios participaron en 47 ocasiones en labores de búsqueda de niños perdidos y en once evacuaciones al centro de salud de A Xunqueira por insolaciones, golpes de calor o lipotimias. Además, tres personas de avanzada edad tuvieron que ser rescatadas del agua.
La más grave
La intervención más grave fue con una mujer que presentaba problemas cardiacos, que a punto estuvo de sufrir un paro, de no ser por la rápida labor de los integrantes de Protección Civil
El colectivo para desarrollar sus funciones contó con ocho puestos de atención sanitario y dos vehículos de intervención rápida. Veintidós socorristas junto a veinte voluntarios, con la ayuda de numeroso material de emergencias, se encargaron de vigilar los arenas hasta mediados de este mes desde los inicios del verano.