EVA GONZÁLEZ - A GUARDA
Imponentes casas construidas a finales del siglo diecinueve y a principios del veinte, forman parte de la Ruta das Casas Indianas que promueve el Concello de A Guarda, dentro del programa de rutas culturales "Vela polo Teu" , cuyo objeto es dar a conocer el patrimonio cultural guardés. Varias de ellas tienen uso social de índole cultural y centros de enseñanza, como la de Pais Somascos, San Xerome y Centro Cultural.
La Ruta das Casas Indianas tiene como doble objetivo dar a conocer las características de esta arquitectura particular, una fórmula de protección con la que se procura evitar su destrucción y desaparición. Uno de los propietarios, Eloy Domínguez Veiga, se prestó a que se realizase la presentación de esta iniciativa en los jardines de su residencia, una preciosa casa. El historiador guardés Joaquín Miguel Villa Álvarez, que estudió en profundidad este patrimonio, fue el guía de excepción en la jornada del pasado 29 de agosto, que contó con la presencia del alcalde José Manuel Domínguez Freitas y el concejal de Patrimonio Javier Crespo.
La edil de Turismo, Montserrat Magallanes resalta la relevancia y éxito de la ruta, con doce casas como protagonistas, inmuebles que tienen vida y que guardan historias que Villa Álvarez revela, como la de los hermanos Joaquín, Bernardo y Antonio Alonso Martínez, que levantaron una de las mejores casas de A Guarda al regresar de Puerto Rico: la que ahora se recupera para ser la nueva casa consistorial, en la Praza do Reló y que fue colegio. Cuando fallecieron dos de los hermanos, el que vivía, Bernardo, construyó en 1893 otra casa en la rúa de Vicente Sobrino. El uso inicial eran bajos comerciales y sede para "Casino de los Caballeros". Una de las hijas de Bernardo, María, creó una fundación en 1950 y se hizo el actual colegio Pais Somascos. Villa se refiere a la historia de dos hermanas portorriqueñas descendientes de guardeses, Manuela y Marcola López Cabezudo, que se casaron con Eloy Domínguez y Manuel Alonso Sobrino, construyendo magníficas casas. Otra de ellas, en el inicio de la calle Puerto Rico, es la sede actual del colegio de las hermanas Carmelitas, levantado por la fundación creada por Vicente Rodríguez Cachada en el año 1893, gracias a la fortuna que le dejaron sus hermanos. Otra maravillosa casa es la que actualmente ocupa el centro San Xerome Emiliani. Sus propietarios eran Manuel Otero Lomba y Joaquina Sobrino Alonso, que no tuvieron hijos y también crearon una fundación para un asilo. En el año 1977 el padre Montes, que era somasco, lo reconvirtió en centro para educación de niños y niñas discapacitados. "Un ejemplo a seguir", comenta Villa.
El actual Centro Cultural, está ubicado en un edificio de 1918, creado como hospital y casa asilo por parte de una comisión de guardeses en Puerto Rico, con Avelino Vicente González al frente y cuyo busto se alza en la entrada.
¿Qué representan estas casas para su propietarios? Uno de ellos, José Luís, de 75 años de edad, dueño de la casa de Manuel Alonso Sobrino, recuerda que los mejores momentos: bodas, bautizos, se vivieron en su mansión. También los fallecimientos. Tres generaciones ocuparon sus estancias y todavía se celebran reuniones de familia en un pabellón aparte. Precisa de dos personas para cuidar el jardín y otras para la casa, que cuesta mucho mantener. Él vive seis meses en Vigo y seis en A Guarda.