ANTONIO PINACHO - REDONDELA
Unos 300 vecinos de las parroquias de Santo Estevo de Negros y Cedeira recorrieron ayer la carretera N-555 (Redondela-Peinador) para exigir una solución a los problemas que causan las obras del AVE en el valle de As Maceiras, donde se ejecutan los túneles que permitirán la llegada de la alta velocidad a Vigo.
Los residentes de la zona aseguran que la puesta en marcha de las tuneladoras ha provocado la pérdida de varios pozos y manantiales en la zona, una cuestión que ya advirtieron antes de que comenzasen a trabajar las máquinas.
Los afectados también protestan por el incumplimiento por parte de la empresa de la declaración de impacto ambiental. Concretamente, se quejan del polvo que genera el constante tránsito de los camiones cargados con la tierra que extraen de los túneles por la carretera N-555, además del peligro que estos vehículos de gran tonelaje suponen para los peatones ante la falta de arcenes y aceras en el vial, como quedó demostrado ayer con el vuelco de un camión cisterna de las obras sobre un galpón, causando dos heridos leves y cuantiosos daños materiales.
La manifestación estaba prevista para las 19.30 horas, aunque tuvo que retrasarse por los trabajos de una grúa para retirar el camión siniestrado, que obligó a cortar la carretera entre las seis y las ocho de la tarde.
Los manifestantes, que encabezaban la marcha con una gran pancarta que decía "Sen auga, sen vida e sen esperanza. Basta xa!", partieron desde el acceso a las obras del AVE y recorrieron la N-555 hasta la rotonda de Vilavella, en el acceso a Redondela. Después de dar dos vueltas a la glorieta, los organizadores de la protesta leyeron un escrito en el que denunciaron los diversos problemas que les afectan. La manifestación, que causó importantes retenciones en los accesos a la villa, fue respaldada por los dos concejales del Partido Galeguista.