G.P. - MOS
La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, y el concejal de Alumbrado, Luis Alonso, se reunieron ayer con responsables de la empresa Fenosa en el entorno del Pazo de Os Marqueses para solicitarles que se agilicen los trabajos pendientes de realizar en la zona, consistentes en la retirada de los postes de hormigón y del cableado aéreo que sostienen, para proceder al soterramento de dichas líneas de suministro eléctrico.
El Ayuntamiento informó también de que ya está acometida la colocación de tubos enterrados por los que pasar el cableado que se realizó durante las obras de remodelación de la plaza del Pazo de Mos.
La regidora explicó también que "os traballos que faltan por facer incluirán, ademais do soterramento das liñas e da eliminación de postes e cables aéreos, unha nova instalación de caixas e contadores nas vivendas da zona que permitan asociar as liñas soterradas co sistema eléctrico das casas dos veciños".
Según Arévalo, el presupuesto inicial de esta obra asciende la 45.000 euros que correponden al soterramento de líneas y a la retirada de postes y cables; pero a este presupuesto inicial habrá que añadirle sobre 20.000 euros a mayores para adaptar las viviendas del entorno al nuevo sistema. El presupuesto total supera los 60.000 euros, cantidad que la alcaldesa mosense está negociar con la Consellería de Industria para que asuma su pago total o parcialmente, "xa que o anterior equipo de goberno municipal non deixou a partida orzamentaria correspondente que sería necesaria para tal fin e tampouco o fixeron os ex dirixentes autonómicos responsables de Industria", dijo Nidia Arévalo al final de la reunión matinal con la eléctrica.
Justo ayer por la mañana, tras visitar los alrededores del Pazo con representantes de Unión Fenosa, se desplazó hasta Santiago para mantener una reunión con el conselleiro Javier Guerra.
El soterramiento de líneas eléctricas es una demanda en distintas zonas de A Louriña. En Porriño, el gobierno local ha previsto el soterramiento de una línea en polígono residencial de Torneiros y otra en As Gándaras, tras las demandas realizadas en ambas zonas.