REDACCIÓN - REDONDELA
Un incendio arrasó en la madrugada de ayer el bajo de una vivienda del barrio de Igrexa, en la parroquia redondelana de San Esteban de Negros, en la que dormía una familia. El fuego se inició a las 3.30 horas y, aunque se propagó rápidamente por el garaje, los inquilinos de la casa –una pareja y el hijo de la mujer– pudieron salir a tiempo, por lo que no sufrieron daños personales. Las llamas afectaron a toda la planta baja del inmueble, calcinando los dos turismos que se encontraban aparcados, además de la caldera, maquinaria agrícola y otros enseres. El suceso pudo ser más grave, puesto que en el interior del garaje también había dos bombonas de butano que, por fortuna, no llegaron a estallar.
Aunque se desconocen las causas del incendio, el hecho de que los capós de los coches estuvieran levantados y la puerta del garaje sin cerrar levantó las sospechas tanto de la Policía Nacional como de los servicios de emergencia que acudieron a sofocar las llamas, que no descartan que se trate de un fuego intencionado. La Policía Científica abrió una investigación sobre el suceso para determinar si el fuego fue fortuito o provocado y tratar de esclarecer los hechos.
Al parecer la propietaria de la vivienda se encontraba muy nerviosa cuando llegaron los servicios de emergencias y las patrullas policiales, y según apuntaron testigos presenciales, llegó a decir que había sufrido amenazas de su ex marido en alguna ocasión. Fuentes próximas a la investigación confirmaron a FARO la existencia de, al menos, una denuncia de la mujer por supuestas amenazas de su ex pareja, de la que llevaba separada unos dos años. Pese a ello, no consta que el individuo tuviese ninguna orden de alejamiento de su ex mujer, según apuntaron las mismas fuentes conocedoras del caso.
El suceso causó una gran consternación en toda la parroquia debido a los importantes daños causados por el fuego en la vivienda y por las consecuencias que pudo haber tenido si los inquilinos de la casa no se llegan a despertar a tiempo para abandonar el inmueble.
Según informó Protección Civil de Redondela, cuando acudieron a sofocar el incendio se encontraron con un fuego de gran carga térmica en el interior del garaje, con los dos vehículos en llamas –un Seat León y un Fiat Marea–, así como las dos bombonas de butano, una de ellas con una fuga de gas debido a las altas temperaturas alcanzadas. Tras sacar las bombonas al exterior, los trabajos de extinción se centraron en controlar el fuego para que no alcanzase a los dos pisos superiores de la casa, para lo que se solicitó la colaboración de los Bomberos de Vigo con un camión nodriza. Finalmente las dos plantas de la vivienda no se vieron afectadas por las llamas aunque si por el denso humo.