G. PORTO/ O. GESTEIRA - PORRIÑO
Efectivos de la Guardia Civil procedieron a la detención de dos vecinos de Tui como supuestos autores de un robo con violencia e intimidación en el domicilio de la propietaria de una tienda-bar de Chenlo, en Porriño, donde habían atacado de noche a la propietaria, de 65 años, a la que agredieron y ataron a la cama.
Los hechos, que fueron publicados por FARO DE VIGO hace una semana, conmocionaron a la localidad porriñesa y especialmente a la entidad local menor de Chenlo.
La Guardia Civil, tras el trabajo realizado por el servicio de investigación de Porriño, pudo dar en pocos días con los autores del asalto. Según los datos oficiales, finalmente se pudo comprobar que se trataba de dos personas con la cara tapada y se conoció que el botín sustraído fue fue de cien euros y varios cartones de tabaco.
Además se confirma que como consecuencia de la agresión, la dueña de la vivienda sufrió varias lesiones, teniendo que ser atendida en un centro hospitalario de Vigo donde fue intervenida quirúrgicamente por una fractura del tabique nasal.
El pasado miércoles los agentes procedieron a la detención de I.F.G., de 31 años de edad, y al día siguiente, el jueves, se detuvo a J.A.R., de 19 años, ambos vecinos de Tui, como supuestos autores de un delito de robo con violencia e intimidación.
Además, fuentes de la Guardia Civil indicaron que a los implicados se le imputan además 25 robos con fuerza en la provincia –ocho en Baiona, diez en Porriño, seis en Mos y uno en Tui– además de siete robos en la provincia de Zamora, todos ellos en bares y cafeterías durante este año.
Por otra parte, la mujer, tras ser hospitalizada, abrió el bar a los pocos días.
La vivienda asaltada se encuentra en el piso superior del bar del pueblo. Al cerrar el establecimiento e introducirse en su dormitorio fue sorprendida por uno de los encapuchadas que la ató y la golpeó.
Según los vecinos, los hechos ocurrieron cuando la habitación estaba a oscuras. "Un desconocido ató sus manos con ropa de la propia agredida" y comenzó a propinarle golpes. Fuentes vecinales indican que la mujer consiguió escapar y pedir auxilio al vecino más próximo, que inmediatamente la introdujo en su casa y llamó a una ambulancia.
"La conocemos desde siempre. El bar lleva ahí toda la vida, y nunca había pasado nada por el estilo", declaró una de las vecinas sin dar crédito a lo sucedido. De hecho, poco antes del suceso, varias personas del lugar habían estado tomando café en el establecimiento. Después, la propietaria cerró y se marchó a la planta superior a dormir.
Cuando fue atendida, la víctima estaba algo desorientada pero era consciente de lo que le había sucedido aunque no pudo precisar la cantidad de dinero sustraída. Ella misma dijo que al menos una persona la había propinado fuertes patadas por todo el cuerpo.
Después de socorrer a la agredida pudieron comprobar que la puerta de su casa había sido derribada. Incluso un pedazo de pared había caído, seguramente debido a los golpes propinados con fuerza.