REDACCIÓN - BAIONA
Al igual que la playa o el terraceo, Manuel Vázquez Alemán no podía fallar a su cita veraniega con Baiona. En ella descansa este pintor santiagués desde que era pequeño y fue precisamente donde conoció a su mujer. La huella de la real villa sobre el artista no sólo tiene que ver con su ámbito personal, sino que estimula la creación de sus obras, con una luz y un paisaje completamente distinto al de la capital gallega. De hecho, cuenta con estudio en ambas localidades.
Exponer año tras año en el municipio miñorano permite a los vecinos y a los asiduos visitantes conocer la evolución de su técnica, ahora más valiente y alejada de la acuarela tradicional. Aunque no quiere ser él que defina su estilo, Vázquez Alemán habla de una pintura figurativa con rasgos expresionistas, en la que ha conseguido una paleta de color más completa. "El público es el que te resuelve las dudas y te traza el camino que debes seguir", explica.
La colección de 32 cuadros, que puede ser presenciada en el recibidor de la Casa do Concello, es una pequeña muestra de las inquietudes del pintor en el último año, por ello la temática es variada. "Los bodegones me permiten situar objetos y fijar colores a mi gusto", señala Vázquez Alemán. Sin embargo, los interiores aparecen rodeados de paisajes, muchos de los cuales son marinas de la propia Baiona.
"La naturaleza es el mejor maestro para un pintor y es a donde vas a beber. Sin embargo, su largo experiencia profesional le permite disponer de una iconografía personal amplia, por lo que no precisa tener al motivo delante de sus ojos para ejecutar los trazos.
Vázquez Alemán reconoce que la crisis se nota en la pintura "porque los cuadros son unos artículos de los que la gente puede prescindir. No obstante, confiesa una buena acogida desde la apertura de la exposición, que permanecerá abierta, pudiendo ser consultada con el autor, hasta el próximo lunes en horario de 12.00 a 14.00 horas y de 18.30 a 22.00 horas.