G. PORTO - SALVATERRA
La autovía que construirá la Xunta de Galicia para dar acceso a la Plataforma Logística Industrial de Salvaterra-As Neves (Plisan) –también conocido como Puerto Seco– desde la A-52 sólo permitirá una velocidad de 80 kilómetros por hora a lo largo de sus 4,5 kilómetros de trazado. Esta velocidad es sensiblemente inferior a la que se utiliza en la Autovía das Rías Baixas en la zona.
El Diario Oficial de Galicia publicó ayer el anuncio de licitación que parte de una resolución del 11 de agosto y da de plazo hasta el 2 de octubre para presentar ofertas a las empresas interesadas en la adjudicación. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas prevé que la adjudicación de estas obras, que estarán en servicio en el año 2012, se formalice antes de que remate este año.
Esta actuación implica un gasto de más de 22 millones de euros para la construcción de una autovía de acceso desde la plataforma logística a la Autovía das Rías Baixas (A-52). A este presupuesto hay que añadir casi 3 millones de euros en concepto de expropiaciones y casi 400.000 euros para presupuestos de control patrimonial y ambiental. El presupuesto que invierte la Xunta de Galicia para la realización de estas obras se eleva hasta los 25,5 millones de euros, aunque una parte será subvencionado con fondos Feder de la Comunidad Europea.
Según la Xunta, esta nueva infraestructura tendrá una longitud es de 4,5 kilómetros y la sección del tronco tendrá un ancho de 29 metros. Concretamente, contará con cuatro carriles de 3,5 metros cada uno, separados por una mediana de 3 metros, el radio mínimo será de 800 metros y la pendiente máxima estará fijada en un 4%.
Esta vía contará con tres enlaces, distribuidos de la siguiente manera: El enlace de Puzo, que conectará con la autovía A-52; el enlace de Vales, que conectará con la red viaria local; y el enlace de Plisan, que conectará con la plataforma logística.
Además, se proyectan un total de diez estructuras: un paso inferior, siete superiores y dos viaductos.
Los puentes servirán como paso sobre el regato de Lobeira (se instalará uno por cada sentido) y tendrán una longitud de 70 metros con tres vanos de luz. Para proceder a la materialización de esta obra, se moverán 1.254.283 metros de tierra, 576.803 metros cúbicos en excavaciones y 677.480 en un terraplén.