JOAQUÍN CARDOSO - PONTEAREAS
El tesorero de una comunidad de aguas de la parroquia ponteareana de Guillade, José Martínez, comunicó ayer que la situación de carencia de agua que afecta cada año a los habitantes en verano será solucionado a través de la renovación de los contadores. "Nós non podemos contar ben a auga dos veciños se teñen uns contadores antigos, que non funcionan ben ou que están na terra", comenta José Martínez.
Los habitantes lamentaban que, ante la falta de supervisión de la cantidad de agua consumida, algunos usuarios gastaban una mayor cantidad de la establecida. Como consecuencia, al no llover, el agua se extinguía.
Por otro lado, comentó que la privación de agua que afectó a algunos vecinos durante una semana se solventó ayer.
Con respecto a las declaraciones de Lupe González, que exponía que había animales muertos en los depósitos, José Martínez afirmó que éstos están saneados y cerrados, y que, por lo tanto, nada puede entrar en su interior. Lupe González matizó su propio discurso y explicó que "eu non vin animais mortos, escoiteino por terceiras persoas. Non tiña a intención de ofender a ninguén, o que quería é que se solucionase o problema da falta de auga". José Martínez añadió que "as persoas dubidan da calidade da auga, polo que se é necesario, realizaremos unha analítica para demostrarlle á xente que é potable".
Asimismo, el tesorero asegura que una de las cuestiones que más perjudican a la comunidad de aguas es que muchas de las personas no pagan la cuota de 20 euros anuales. "Non lles cortamos a auga por non crear conflitos", indica. José Martínez manifestó su desagrado por la falta de agua en la aldea: "Os depósitos vaciáronse porque houbo un consumo enorme en Guillade".
El tesorero también comentó que, como miembro de la comunidad, no recibe ninguna remuneración: "eu non gaño nada con isto, todo o contrario, aínda perdo cartos gastando gasolina".
Los guilladenses habían admitido hace dos días que en el barrio de Guillade de Arriba, en el que hay otra comunidad de aguas, esto no sucedía debido a que revisan los contadores.
Límite común
José Martínez sostiene que a partir de ahora se procederá a examinar de forma periódica los contadores y que se impodrá un límite común a todos los usuarios, como indican los estatutos.
Las declaraciones de José Martínez constituyen una réplica a la opinión de los vecinos acerca de la gestión del agua. Los guilladenses señalan que su objetivo no es acusar a nadie, sino hallar una salida a este problema que se ha producido siempre que no llueve, en la época estival. De este modo, vecinos como Lupe González pretenden aclarar que nunca han pretendido causar molestia a ningún miembro de la directiva.
Los habitantes de la parroquia habían manifestado su desagrado por estas condiciones. Algunos plantearon incluso la subida de la cuota. José Martínez indica que "é complicado, porque se hai xente que non paga 20 euros, cobrando máis aínda pagarían menos".
Los residentes habían admitido que en el barrio de Guillade de Arriba, en la que hay otra comunidad de aguas, esto no sucede porque verifican los contadores.
Finalmente, Mónica Malga, otra vecina, lamentaba que el agua fuese empleada sólo por algunos, que hacían un uso abusivo de la misma. A través de estas medidas, Guillade verá solventada esta deficiencia.