J. CARDOSO - PONTEAREAS
La sequía estival ha arribado en la parroquia ponteareana de Guillade. Los vecinos protestan por la carencia de agua que, en algunos casos, permanece desde hace más de una semana. "A miña casa nunca ten auga no verán", comenta Mónica Malga, vecina afectada.
En Guillade, el suministro de agua no procede del Concello de Ponteareas, sino de distintas comunidades que cobran una tasa anual de 20 euros, ínfima, en comparación con el centro urbano. No obstante, esta situación no perjudica de igual modo a todos los vecinos, puesto que los barrios que se encuentran a una menor altura tienen más cantidad de agua. El guilladense Julio Amorín, asegura que no tiene agua desde el martes de la semana pasada. "Teño que usar o pozo, que ten a auga intoxicada e, como non hai presión suficiente, a caldeira non funciona". Asimismo, Julio afirma que este problema ha ocurrido año tras año y, por ello, propone una solución: "que cobren un pouco máis, que o Concello axude económicamente, e que pechen a auga de madrugada, non de día, cando lle fai falta á xente".
El caso de un bar
José Fernández está sufriendo las consecuencias de esta privación en su bar: "non teño auga, co cal, a cafeteira e o lava vaixelas pódenseme queimar e terei que pagalo eu". Añade que "xa nos quedamos sen poder servir cafés varias veces".
Por otro lado, una usuaria que no ha querido revelar su nombre, dice que "o primeiro que tiñan que cambiar sería os membros da comunidade, xa que non controlan os contadores da auga". Sostiene, también, que en el barrio de Guillade de Arriba, en el cual hay una comunidad distinta, esto no sucede: "revisan o contador cada semana ou cada quince días".
Además, todos los guilladenses coinciden en que muchos de los habitantes no respetan las normas y emplean el agua para llenar piscinas y regar los jardines: a auga é un ben de todos, non só de catro persoas que consumen todo", explica Mónica Malga.
Calidad del agua
Otra cuestión que exponen los vecinos es que "os depósitos están descoidados, pois hai animais mortos e basura", indica Lupe González. De esta manera el vecindario muestra sus dudas sobre la calidad del agua que se consume. Además algunos vecinos apuntan en que la situación se repite este año en el que no ha habido sequía en Galicia y por esa razón creen que no está justificada la falta de agua y el descontrol a la hora de cortarla para que los depósitos se recuperen.
Mientras tanto en Ponteareas –la capital del concello– suspiran por una potabilizadora.