REDACCIÓN - BAIONA
La Consellería do Mar, a través de Portos de Galicia, terminó las obras de ampliación del puerto pesqueiro de Baiona, que contaron con una inversión de 1.891.964,51 euros y un plazo de ejecución de doce meses. La nueva superficie, que se sitúa en prolongación al muelle existente. tiene una forma trapezoidal con 75 y 81 metros de longitud con 25 metros de ancho y tres de calado. En total suma 2.090 metros cadrados.
La situación y alineación responden a la necesidad de resolver y potenciar los puntos de atraque insuficientes. Para evitar rellenos innecesarios al mar y el vertido de materiales de dragado se optó por zapatas y pilotes prefabricados para mantener la estructura. La obra se completó con la colocación de bolardos, defensas, señalización de seguridad, entre otros elementos necesarios para su puesta en servicio. La nueva nave para el uso de los pescadores, prevista en un inicio, esperará al visto bueno de la cofradía por la crisis económica.
Por otro lado, Portos procedió en los últimos días al repintado del espigón de la doca, tras las gestiones llevadas a cabo el pasado mes en Santiago por el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, la concejala de Urbanismo, Ana Simóns y el primer teniente alcalde, Manuel Vilar, con el presidente de dicha entidad, José Manuel Álvarez Campano.
Restos arqueológicos
Durante el dragado de la zona para la ampliación del muelle se encontraron restos arqueológicos que consisten mayoritariamente en fragmentos de piezas de cerámica de diversa procedencia como Alemania, Gran Bretaña o Andalucía, entre otros lugares. Uno de los objetos más significativos es un plato realizado en “Peltre”, una aleación de cobre, antimonio y plomo considerada de lujo en el siglo XVI. También apareció una lanza perteneciente a la misma época, probablemente de la batalla contra Francis Drake que tuvo lugar en 1589, además de varias balas de cañón
Otros elementos encontrados son varias ánforas de entre los siglos XVI y XVIII, que dan muestra de la importancia de Baiona como puerto de refugio y de escala en el comercio con las indias, así como con el norte de Europa. Un cañón de la actualidad está en periodo de restauración.