D. LEYENDA - BAIONA
Lo recuerda como uno de los días más felices de su vida y hoy añora competir en la carrera pedestre "Andar e correr". Inscribió su nombre como vencedora en la primera edición de la prueba, en 1983 cuando tenia 16 años. El logro tiene más mérito si cabe si se tiene en cuenta que cumpliendo ya las bodas de plata –hubo dos años que no se celebró– todavía no ha vuelto a gana una vecina de Baiona. Y es que en aquella ocasión se subió a lo más alto del podio tres veces. Una, por ser la primera fémina en cruzar meta, otra por ser la número uno de la villa y de nuevo por ser la mejor en su categoría. "No sabía que me iban a dar tantos premios", confiesa.
En los primeros compases Lourdes se lo había tomado con calma, su estrategia fue siempre ir de menos a más. 7,5 kilómetros le separaban del final, puesto que en sus inicios la carrera no discurría por el Casco Vello, lo que ahora completan la decena. Fue en las cuestas de San Antón donde comenzó a recuperar el terreno perdido. No es de extrañar, ya que su especialidad era el cross y ese año era el suyo. Formaba parte del San Miguel de Oia, equipo que acabaría meses antes primero en los campeonatos de España.
En el paso por su parroquia, Baredo, el ánimo de los conocidos le dio alas para ascender más posiciones.. Ya en Rocamar, un policía local en su moto le advertía de un mensaje de su entrenador Manuel Vilar, al que ya precedía. "Cambia de ritmo que ganas". Efectívamente, a 200 metros de meta superó a la que iba primera y completó el recorrido en 29 minutos. "Lo que conseguí en el deporte se lo debo a Manolo,", asegura. Con el actual teniente de alcalde y con el colegio de Fontes había participado en varias competiciones escolares años atrás. Una enfermedad le impidió crecer como deportista a partir de 1986, hasta que en formó parte de algún club de fútbol en la última década, un deporte de menor esfuerzo.
En el último año había vuelto a correr todos los días desde Baiona hasta A Ramallosa. pero nuevamente tuvo que dejarlo por una inoportuna dolencia, que le impide correr hoy. No obstante, a sus 40 años, Lourdes tiene claro que algún día podrá volver a participar.