SILVIA CAMESELLA - VIGO
Surgió de forma casual, como la mayoría de las ideas en las que se basan sus “spots publicitarios”, pero con una base ideológica consistente. Se trata del “Colectivo Berra!”, una asociación forjada hace dos años en el Val Miñor con el objetivo de ofrecer una voz cultural alternativa a la políticamente establecida. “La mayoría de las actividades que se hacían aquí no respondían a los gustos de mucha gente así que decidimos crear un soporte de cultura diferente a la estándar”, declara Gabriel Reigosa, uno de los fundadores del “Colectivo Berra!”.
Y así nació su primer festival de música, cuya segunda edición arranca hoy a partir de las 19.00 horas en el Campo das Redes de Panxón, frente a las pistas de tenis. El éxito de público cosechado el pasado año por el “Festival Berra!”, que rondó las mil personas diarias, animó a los integrantes de la asociación a repetir experiencia y a añadir un día más a la hazaña. Así ocurrió en Nigrán pero no en los conciertos que organizan en Bayona el día 20 de agosto donde, afirma Gabriel “queríamos hacer más días pero no hubo posibilidad”. Sin embargo, a diferencia del “Berra Nigrán!”, para este día se reserva el estreno de los “spots publicitarios” del festival, donde los gritos adquieren todo el protagonismo. Y gritos serán los que se escuchen hoy a partir de las 22.00 horas, cuando comiencen los conciertos de 6kafes, los gallegos Thangana Show y Bastards on parade, grupos en palabras de Gabriel “de gran calidad pero poco conocidos por el público, razón por la que les hacemos un hueco en el festival”. Durante la velada habrá una barra de la asociación que tiene como objetivo recaudar fondos para poder continuar con su labor.
Agenda
Antes de los conciertos, habrá una agenda repleta de actividades, como talleres, performance o torneos de fútbol y brilé, además de diversos puestos de artesanía, aunque en la web www.myspace.com/colectivoberra se puede obtener una información más detallada. El “Colectivo Berra!” organiza así tres días para empaparse de cultura, de esa que no aparece en las agendas oficiales pero que por su calidad se va abriendo a gritos un espacio entre las voces calmadas de las instituciones.