A.P. - REDONDELA
¿Quién dijo que los fogones son aburridos? Que se lo pregunten a los alumnos del curso infantil de cocina que imparte estos días la profesional Elena Argüello en Redondela, donde un grupo de niños de 8 a 12 años aprenden buenos hábitos de alimentación de una forma divertida con recetas sencillas y saludables.
"Ya sabía cocinar alguna cosa porque mi madre me enseñó a preparar salchichas, huevos, patatas fritas o espaguetis, pero a partir de ahora podré hacer más platos que aprendemos en las clases, como huevos rellenos, pizzas, verduras... Nos lo pasamos fenomenal", indica la pequeña Carolina Serén, una niña de 8 años, mientras se esmera en la preparación de unos deliciosos coquitos ante la atenta mirada de la profesora.
Las jornadas "Cociñar coa infancia", organizadas por la Concejalía de Servizos Sociais e Igualdade, pretende fomentar la importancia de una buena alimentación entre los pequeños. Y parece que van por el buen camino ante el éxito de participación. El primero de los cursos, dirigido a niños de 8 a 12 años, completó las veinte plazas ofertadas, mientras que la jornada para los más pequeños, de 4 a 7 años, ya cuenta con 18 inscritos.
"Aquí todo lo hacemos en grupo y nos divertimos mucho. Además, al final del día nos comemos todo lo que hacemos, así que está genial", apunta Nieves Álvarez, de 9 años.
Además los pequeños también pueden aportar sus propias recetas que traen de casa, como Anxo Bello, también de 9 años, que enseñará a sus compañeros a preparar scones, unos bollos típicos irlandeses que aprendió durante su estancia en ese país celta. "Aunque en Irlanda los preparan con pasas, frutos secos o canela, a mí me gusta hacerlos con chocolate", puntualiza.
Una de las cosas que más les llama la atención a los niños es la gran variedad de presentación de los platos, como el melón con jamón, que ayer aprendieron a servirlo en forma de bolas. "Cuando lo haga en casa seguro que sorprendo a todos", concluye Pablo Amor, otro de los pequeños aprendices de cocineros.