D. LEYENDA - GONDOMAR
Los más jóvenes se sorprenden de los materiales educativos empleados antaño y los no tanto regresan por unos minutos años atrás en un sin fin de recuerdos de su etapa escolar. Estas son las dos reacciones posibles que se producen al visitar el aula de comienzos del siglo pasado recompuesta para la ocasión en el Aula de Cultura de Gondomar por el Museo Pedagóxico de Galicia (Mupega). Mesas, pupitres, mapas o libros son algunos de los elementos de esta "arqueología escolar", recopilada desde el año 2.000 por los diferentes centros de enseñanza gallegos, donde ya yacían en el olvido.
Aunque la mayoría de los materiales de la muestra están datados en la década de los 20, uno puede toparse con objetos escolares desde los últimos compases del siglo XIX hasta casi finalizado el franquismo. Y es que los pupitres, sobre todo, gozaban de una larga vida. Los hay elaborados artesanalmente, los más antiguos, y los últimos realizados ya por factorías, un poco más cómodos con espacio para colocar los pies.
En la bandeja inferior se esconden las pizarras, las más avanzadas con patrones para realizar cálculos y caligrafía. "Os máis privilexiados tiñan un fío do que colgaba un pano para borrar, pero a maioría utlizabamos o puño da camisa", asegura uno de los visitantes. Sólo de vez en cuando, y los mayores, recurrían a la pluma, con la que más de uno quedaba bien manchado.
No podían faltar las enciclopedias Álvarez y Faro, de uso muy extendido durante la dictadura, con contenidos de todas las materias existentes para poder superar los distintos grados que componían los estudios primarios. El adoctrinamiento en estos libros era evidente: "El alzamiento sirvió para sacar a España del caos", se dice en una de sus páginas. Muchos todavía son capaces de recitar las primeras líneas de los catecismos que se hacían memorizar entonces. Los utensilios para labores del hogar, cursada por las niñas durante tantos años, también tienen su lugar en la exposición.
En el aula se pueden apreciar las diferencias entre los centros más avanzados con los más modestos. La escuelas indianas, en el primer tercio del siglo pasado, dispusieron primero de los materiales más modernos; mapas, caja de pesos y medidas, telescopio... , incluso una máquina de escribir para mecanografiar o el ábaco para aprender a contar.
El profesor cuenta en su mesa con una vara de madera, con la que "animar" a los chavales, de entre 6 y 12 años, a aprenderse la lección de carrerilla. Eran otros métodos de enseñanza. Un libro de grandes dimensiones refleja la cantidad de maestros que ejercían durante los años de transición entre los siglos XIX y XX. Los certificados de notas medían, como ahora, el rendimiento de los escolares.
La exposición, organizada por el Instituto de Estudos Miñoranos y la Universidade de A Coruña, podrá ser visitada durante todas las mañanas del mes de agosto, en horario de 10.00 a 14.00 horas. El aula servirá también de punto de inicio para las salidas veraniegas del IEM.